domingo, 16 de junio de 2013

Instituto Óptico






Edoardo Sanguineti


me he adaptado a las gafas (que la licencia, para mí, 
ya hace obligatorias), sólo en un par de días: 
veo todo más nítido: (pero nada, por esto, 
me resulta mejor, a decir verdad: un semáforo 
es siempre un semáforo, una acera es siempre 
una acera: y yo soy siempre yo, así): (en cuanto 
a la molesta sensación de vértigo, 
vaticinada, con la hemicránea, 
en un Instituto Óptico de la avenida Buenos Aires, 
al cual asistí, esta vez, la he experimentado 
y la he superado): (el oculista afirmaba que, 
con el tiempo, me había construido una representación 
arbitraria de la realidad, ahora destinada, 
con los lentes, a apartarse de golpe): (y he podido, esperar, por un instante, para rehacerme, 
a poco precio, una vida y una vista): 


De Scartabello


Traducción: Dolores Labarcena y Pedro Marqués de Armas