martes, 25 de junio de 2013

Curación del Padre Arburu


 Todos los periódicos de esta capital se han ocupado últimamente de la curación del distinguido y popular orador sagrado. Pbro. D. Pedro Arburu. Nadie ignora que este señor estaba privado de la vista hacia años, y a todos era sensible esta situación amarga. Hoy, gracias al reconocido acierto del inteligente Dr. D. Eduardo Finlay, el Padre Arburu ha recobrado la vista al extremo de escribir y leer aun la letra mía, menuda, de ver a larga distancia y de no necesitar de auxilio. Este fausto suceso será de sumo gozo para todos, pues nos lo hace esperar así la popularidad del Padre Arburu por los grandes méritos que en su larga y honrosa carrera ha contraído con los difíciles magisterios de la enseñanza y la predicación. Nosotros nos complacemos en la curación de este digno sacerdote, y unimos nuestra voz a la de todos sus discípulos, amigos y entusiastas que se apresuran a felicitarle por haber recobrado un don de tanto precio, y admiramos la inteligencia y raro acierto del facultativo que venció instantáneamente todas las dificultades que se oponían a una feliz operación.—Demos gracias al Todopoderoso porque ha oído las súplicas que se le hacían por la salud de su ministro y se la ha devuelto dirigiendo la mano del facultativo y alumbrándole con su luz para obtener el éxito deseado. 

 Tenemos una prueba de dicho éxito en un retrato del Pbro. Arburu ejecutado por el Sr. Mestre Petit, y en el cual se hace visible la gran diferencia que existe entre el ojo operado y el que no lo ha sido.



 La verdad católica: Periódico religioso - Volumen 13, 1864, p. 48.