martes, 31 de marzo de 2026

Broadway

 

Ronald de Carvalho

 

                                                             A Mario de Andrade

 

Chato, pardo-ceniciento, el suelo

fluctúa lento y muelle,

el suelo escurre vagaroso,

se contrae en bloques súbitos,

estírase en flechas largas, trepidantes,

dispara de repente, en surcos elásticos,

gira,

rueda,

turbillona y hierve en un vapor sutil

de líneas y movimientos.

 

¡Aquel suelo acarrea todas

las imaginaciones del mundo!

 

Aquel suelo carga

isbas de Ucrania,

viñedos de Burdeos,

parques del Támesis,

bateles del Volga,

ámbar, corales, madreperlas de las Antillas,

guano de Mollendo,

cañaverales de Cuba,

juncos de Shangai,

cafetales de Riberón Prieto,

cuernos de la Pampa,

hornos de Essen, hornos de Newcastle,

óleos de Tampico,

salitres de Iquique,

barbatanas de Tierra-Nueva,

mares cuajados de hierros y maderas,

tierras gordas,

islas con batuques, tan-tanes

y hamacas perezosas,

de óxidos y cristales,

ríos donde bogan plantas, troncos,

serpientes y tortugas;

florestas de plumas, ramos y follajes,

playas, canales, manglares,

luces del trópico, luces del polo,

desiertos,

civilizaciones...

 

Aquel suelo es un paisaje en marcha.

Suelo que mezcla las polvaredas del Universo

y donde se confunden

todos los ritmos del paso humano.

 

¡Suelo épico, suelo lírico, planta idealista,

suelo indiferente de Broadway

largo, chato, práctico y simple

como este roof liso, suspenso en el aire,

este roof donde un saxofón

derrama un torpor tibio

de senzala debajo del Sol.

 

                       New York, 1923

 

 

 

BROADWAY

 

                                A Mario de Andrade

 

Chato, pardo-cinzento, o chão  lento, mole,

o chao escorre vagaroso,

contrae-se em blocos súbitos,

estírase em flechas longas, trepidantes,

dispara, de repente, em riscos elásticos,

gira,

rodopia,

turbilhona e ferve num vapor sutil de linhas e movimentos.

 

Aquele chão  todas as imaginaçoes do mundo!

 

Aquele chão carrega

isbas da Ucrania,

vinhas de Bordeus,

parques do Tamisa,

saveiros do Volga,

ámbar, corais, madreporas das Antilhas,

guano de Mollendo,

canaviais de Cuba,

juncos de Xangai,

cafèzais de Ribeirio Preto,

chifres do Pampa,

fornos de Essen, fornos de Newcastle,

óleos de Tampico,

salitres de Iquique,

barbatanas de Terra-Nova,

mares coalhados de ferros e madeiras,

terras gordas,

ilhas com batuques, tan-tans e redes molinhosas,

montanhas verdes, montanhas de óxidos e cristais,

rios onde boiam troncos, plantas, cobras e tartarugas,

florestas de plumas, penas e folhagens,

praias, canais, mangues,

luzes do tópico, luzes do polo,

desertos,

civilizaçoes...

 

Aquele chão  e uma paisagem em marcha.

Chao que mistura as poeiras do Universo

e onde se confundem todos os ritmos do passo humano!

 

Chao épico, chão  lirico, chao idealista,

chão indiferente de Broadway,

largo, chato, prático e simples como este roof liso, suspenso no ar,

este roof, onde um saxofone derrama um morno torpor

de senzala debaixo do sol.

 

  

Traducción de Francisco Villaespesa

 

 

Ronald de Carvalho: Toda a América, Biblioteca brasileña. Los poetas, Editora hispano-brasileña, S. Pablo-Río, 1935, pp. 24-26.


domingo, 29 de marzo de 2026

Paulo Leminski: cinco poemas


 

Aviso a los náufragos

 

    Esta página, por ejemplo,

no nació para ser leída.

    Nació para ser pálida,

mero plagio de la Ilíada,

    alguna cosa que calla,

hoja que vuelve al gajo,

    mucho después de caída.

 

    Nació para ser playa,

quién sabe Andrómeda, Antártida

    Himalaya, sílaba sentida,

nació para ser última

    la que no nació todavía.

 

    Palabras traídas de lejos

por las aguas del Nilo,

    un día, esta página, papiro,

habrá de ser traducida,

    al símbolo, al sánscrito,

a todos los dialectos de la India,

   habrá de decir buenos días

a lo que se dice solo al oído,

   habrá de ser la aguda piedra

donde alguien dejó caer el vidrio.

   ¿No es así como es la vida?

  

Aviso aos náufragos

 

    Esta página, por exemplo,

não nasceu para ser lida.

    Nasceu para ser pálida,

um mero plágio da Ilíada,

    alguma coisa que cala,

folha que volta pro galho,

    muito depois de caída.

 

    Nasceu para ser praia,

quem sabe Andrômeda, Antártida

  Himalaia, sílaba sentida,

nasceu para ser última

    a que não nasceu ainda.

 

    Palavras trazidas de longe

pelas águas do Nilo,

    um dia, esta pagina, papiro,

vai ter que ser traduzida,

    para o símbolo, para o sânscrito,

para todos os dialetos da Índia,

    vai ter que dizer bom-dia

ao que só se diz ao pé do ouvido,

    vai ter que ser a brusca pedra

onde alguém deixou cair o vidro.

    Não é assim que é a vida?

 

Adminimisterio

 

  Cuando el misterio llegue,

me encontrará durmiendo,

  mitad dando al sábado,

otra mitad, domingo.

  No haya sonido ni silencio,

cuando el misterio aumente.

  Silencio es cosa sin sentido,

nunca ceso de observar.

  Misterio, algo que pienso,

más tiempo, menos lugar.

  Cuando el misterio vuelva,

mi sueño esté tan suelto,

  ni haya susto en el mundo

que me pueda sustentar.

 

  Media noche, libro abierto.

Mariposas y mosquitos

  se posan en el texto incierto.

¿Sería el blanco de la hoja

  luz que parece objeto?

¿Quién sabe el olor del negro,

  que cae allí como un resto?

¿O será que los insectos

  descubrieron parentesco

con las letras del alfabeto?

 

Adminimistério

 

   Quando o mistério chegar,

já vai me encontrar dormindo,

   metade dando pro sábado,

outra metade, domingo.

   Não haja som nem silêncio,

quando o mistério aumentar.

   Silêncio é coisa sem senso,

não cesso de observar.

   Mistério, algo que, penso,

mais tempo, menos lugar.

   Quando o mistério voltar,

meu sono esteja tão solto,

   nem haja susto no mundo

que possa me sustentar.

 

   Meia-noite, livro aberto.

Mariposas e mosquitos

   pousam no texto incerto.

Seria o branco da folha,

   luz que parece objeto?

Quem sabe o cheiro do preto,

   que cai ali como um resto?

Ou seria que os insetos

   descobriram parentesco

com as letras do alfabeto?

 

Invernáculo

 

     Esta lengua no es mía,

cualquiera se da cuenta.

   Quien cree que mal digo mentiras,

verá que sólo miento verdades.

    Así me hablo, yo, mínima,

quien sabe, yo siento, mal sabe.

    Esta no es mi lengua.

La lengua que yo hablo traba

     una canción lejana,

la voz, más allá, sin palabra.

    El dialecto que se usa,

en el margen izquierdo de la frase,

    esa es el habla que me luxa

yo, medio, yo dentro, yo, casi.

 

Invernáculo

 

   Esta língua não é minha,

qualquer um percebe.

   Quem sabe maldigo mentiras,

vai ver que só minto verdades.

   Assim me falo, eu, mínima,

quem sabe, eu sinto, mal sabe.

   Esta não é minha língua.

A língua que eu falo trava

   uma canção longínqua,

a voz, além, nem palavra.

   O dialeto que se usa

à margem esquerda da frase,

    eis a fala que me lusa,

eu, meio, eu dentro, eu, quase.

 

El viejo león y natalia en coyoacán

 

esta vez no va a haber nieve como en petrogrado aquel día

el cielo va a estar limpio y el sol brillando

tú durmiendo y yo soñando

 

ni casacas ni cosacos como en petrogrado aquel día

solo tú desnuda y yo como nací

yo durmiendo y tú soñando

 

no va a haber más multitudes gritando como en petrogrado

                                                aquel día

silencio nuestros dos murmullos azules

yo y tú durmiendo y soñando

 

nunca más va a haber un día como en petogrado aquel día

nada como un día yéndose tras otro viniendo

tú y yo soñando y durmiendo

 

O velho Leon e Natália em Coyoacán

 

desta vez não vai ter neve como em petrogrado aquele dia

o céu vai estar limpo e o sol brilhando

você dormindo e eu sonhando

 

nem casacos nem cossacos como em petrogrado aquele dia

apenas você nua e eu como nasci

eu dormindo e você sonhando

 

não vai mais ter multidões gritando como em petrogrado

                                             aquele dia

silêncio nós dois murmúrios azuis

eu e você dormindo e sonhando

nunca mais vai ter um dia como em petrogrado aquele dia

nada como um dia indo atrás de outro vindo

você e eu sonhando e dormindo

 

 Lo que pasó, ¿pasó?

 

   Antiguamente, se moría.

1907, digamos, aquello sí

  que era morir.

Moría gente todo el día,

  y moría con mucho placer,

ya que todo el mundo sabía

  que el Juicio, al final, vendría,

y todo el mundo iba a renacer.

  Se moría prácticamente de todo.

De enfermedad, de parto, de tos.

  Y aun se moría de amor,

como si amar fuese mortal.

  Para morir, bastaba un susto,

un paño al viento, un suspiro y ya,

  se iba nuestro difunto allá

a la tierra de los pies juntos.

  Cumpleaños, boda, bautismo,

 Morir era un tipo de fiesta,

  una cosa de la vida,

como ser o no ser convidado.

  Los lamentos eran costumbre,

pero los daños pequeños.

  Descansó. Se fue. Dios lo tenga.

Siempre alguien tenía una frase

  que rebajaba aquello más o menos.

Tenía cosas que mataban, seguro.

  Pepino con leche, un aire clavado,

maldición de vieja o amor mal curado.

  Tenía cosas que tienen que morir,

cosas que tienen que matar.

  La honra, la tierra y la sangre

mandó mucha gente para aquel lugar.

  ¿Qué más podía un viejo hacer,

en los idos de 1916,

  salvo coger neumonía,

dejar todo a los hijos

y volverse fotografía?

Nadie vive para siempre.

  Al final, la vida es un upa.

No da para mucho más.

 ¿Quién lo mandó a no ser devoto

  de San Ignacio de Acapulco,

el Niño Jesús de Praga?

  El diablo anda suelto.

Aquí se hace, aquí se paga.

  Almorzó y se afeitó la barba,

tomó un baño y salió al viento.

  No tiene nada que reclamar.

Y ahora, vamos al testamento.

  Hoy, la muerte es bien difícil.

Tiene recursos, tiene asilos, tiene remedios.

  Ahora, la muerte tiene límites.

Y, en caso de necesidad,

  la ciencia de la eternidad

inventó la criónica.

  Hoy, sí, personal, la vida es crónica.

  

O que passou, passou?

 

   Antigamente, se morria.

1907, digamos, aquilo sim

   é que era morrer.

Morria gente todo dia,

   e morria com muito prazer,

já que todo mundo sabia

   que o Juízo, afinal, viria,

e todo mundo ia renascer.

   Morria-se praticamente de tudo.

De doença, de parto, de tosse.

   E ainda se morria de amor,

como se amar morte fosse.

   Pra morrer, bastava um susto,

um lenço no vento, um suspiro e pronto,

   lá se ia nosso defunto

para a terra dos pés juntos.

   Dia de anos, casamento, batizado,

morrer era um tipo de festa,

   uma das coisas da vida,

como ser ou não ser convidado.

   O escândalo era de praxe.

Mas os danos eram pequenos.

   Descansou. Partiu. Deus o tenha.

Sempre alguém tinha uma frase

   que deixava aquilo mais ou menos.

Tinha coisas que matavam na certa.

   Pepino com leite, vento encanado,

praga de velha e amor mal curado.

   Tinha coisas que tem que morrer,

tinha coisas que tem que matar.

   A honra, a terra e o sangue

mandou muita gente praquele lugar.

   Que mais podia um velho fazer,

nos idos de 1916,

   a não ser pegar pneumonia,

deixar tudo para os filhos

    e virar fotografia?

Ninguém vivia pra sempre.

   Afinal, a vida é um upa.

Não deu pra ir mais além.

   Mas ninguém tem culpa.

Quem mandou não ser devoto

   de Santo Inácio de Acapulco,

Menino Jesus de Praga?

    O diabo anda solto.

Aqui se faz, aqui se paga.

   Almoçou e fez a barba,

tomou banho e foi no vento.

   Não tem o que reclamar.

Agora, vamos ao testamento.

   Hoje, a morte está difícil.

Tem recursos, tem asilos, tem remédios.

   Agora, a morte tem limites.

E, em caso de necessidade,

   a ciência da eternidade

inventou a criônica.

   Hoje, sim, pessoal, a vida é crônica.



 Versiones M. Varón de Mena



sábado, 28 de marzo de 2026

Ideolágrimas

 

    Paulo Leminski

 

    el agua que me llama

en mi desagua

    la llama que me amarga

 

    a água que me chama

em mim deságua

    a chama que me mágua

 

                    ***

 

dos hojas en la sandalia

 

el otoño

también quiere andar

  


duas folhas na sandália

 

o outono

também quer andar

 

               ***

 

     la estrella candente

me cayó aún caliente

    en la palma de la mano

 

    a estrela cadente

me caiu ainda quente

    na palma da mão

 

              ***

 

    nada me disuade

todavía voy a ser

    el padre de los hermanos Karamazov

 

    nada me demove

ainda vou ser

    o pai dos irmãos Karamazov

 

                ***

 

en el espejo

                de un vistazo

el color del sueño

                            de ayer

 

no espelho

                 de relance

a cor do sonho

                         de ontem

 

               ***

 

    roba la flor

al crepúsculo color fruta

    pájaro tecnicolor

 

    furta a flor

ao crepúsculo cor de fruta

    pássaro tecnicólor

 

            ***

 

    la lluvia es rala

crezcan con fuerza

    lenguas de vaca

 

    a chuva é fraca

cresçan com força

    línguas-de-vaca

 

                       ***

 

          las cosas están negras

          una lluvia de estrellas

          deja en el papel

          esta charca de letras

 

          as coisas estão pretas

          uma chuva de estrelas

          deixa no papel

          esta poça de letras

 

 

 Versiones M. Varón de Mena

 

viernes, 27 de marzo de 2026

Carlos Drummond de Andrade: Cinco poemas

 

 

Poema de siete caras

  

Carlos Drummond de Andrade

 

Cuando nací, un ángel tuerto

de esos que viven en la sombra dijo:

¡Arriba, Carlos! Sé un inútil de la vida.

 

Las casas espían a los hombres

que corren detrás de las mujeres.

Si no hubiera tantos deseos,

la tarde tal vez fuera azul.

 

El tranvía pasa lleno de piernas:

piernas blancas negras amarillas.

Para qué tanta pierna, Dios mío,

pregunta mi corazón.

Sin embargo mis ojos

no preguntan nada.

 

El hombre tras el bigote es serio,

simple y fuerte.

Casi no habla.

Tiene pocos, raros amigos

el hombre tras los espejuelos y el bigote.

 

Dios mío, por qué me abandonaste

si sabías que yo no era Dios

si sabías que yo era un flojo.

 

Mundo mundo vasto mundo,

si me llamara Raimundo

sería una rima, no sería una solución.

Mundo mundo vasto mundo,

más vasto es mi corazón.

 

No debería decírtelo

pero esa luna

esa copita de cognac

lo ponen a uno como un diablo.

 

Poema das sete caras

 

Quando nasci, um anjo torto

desses que vivem na sombra

disse: Vai, Carlos! ser gauche na vida.

 

As casas espiam os homens

que correm atrás de mulheres.

A tarde talvez fosse azul,

não houvesse tantos desejos.

 

O bonde passa cheio de pernas:

pernas brancas pretas amarelas.

Para que tanta perna, meu Deus,

pergunta meu coração.

Porém meus olhos

não perguntam nada.

 

O homem atrás do bigode

é sério, simples e forte.

Quase não conversa.

Tem poucos, raros amigos

o homem atrás dos óculos e do bigode.

 

Meu Deus, por que me abandonaste

se sabias que eu não era Deus

se sabias que eu era fraco.

 

Mundo mundo vasto mundo,

se eu me chamasse Raimundo

seria uma rima, não seria uma solução.

Mundo mundo vasto mundo,

mais vasto é meu coração.

 

Eu não devia te dizer

mas essa lua

mas esse conhaque

botam a gente comovido como o diabo.

 

Iniciación amorosa

 

La hamaca entre dos matas de mangos

se balanceaba en el mundo profundo.

El día era ardiente, sin viento.

El sol allá arriba,

las hojas en medio,

el día era ardiente.

 

Y como no tenía nada que hacer,

me la pasaba mirando las piernas morenas de la lavandera.

 

Un día se acercó a la hamaca,

se enroscó en mis brazos,

me dio un abrazo,

apretándome con sus tetas

ahora solo mías.


La hamaca se volcó,

el mundo se hundió.

 

Me fui directo a la cama,

40 grados de fiebre.

Una lavandera inmensa, con dos tetas inmensas, 

                giraba en el espacio verde.

 

Iniciação Amorosa

 

A rede entre duas mangueiras

balançava no mundo profundo.

O dia era quente, sem vento.

O sol lá em cima,

as folhas no meio,

o dia era quente.

 

E como eu não tinha nada que fazer vivia namorando

as pernas morenas da lavadeira.

 

Um dia ela veio para a rede,

se enroscou nos meus braços,

me deu um abraço,

me deu as maminhas

que eram só minhas.

 

A rede virou,

o mundo afundou.

 

Depois fui para a cama

febre 40 graus febre.

Uma lavadeira imensa, com duas tetas imensas, 

                              girava no espaço verde.

 

 

Registro civil

 

Ella recogía margaritas

cuando yo pasé. Las margaritas eran

los corazones de sus enamorados,

que después se transformaban en ostras

que engullía en grupos de diez.

Los teléfonos gritaban Dulce,

Rosa, Leonora, Carmen, Beatriz.

Pero Dulce había muerto

y las demás se bañaban en Ostende

bajo un sol neutro.

Las ciudades perdían los nombres

que un funcionario con un pájaro en el hombro

iba archivando en un libro de versos.

En la última de ellas, Sodoma,

quedaba una luz encendida

que un ángel sopló.

Y en la tierra

solo yo oía el rumor,

blando, de las ostras que se deslizaban,

por la implacable garganta.

 

Registro civil

 

Ela colhia margaridas

quando eu passei. As margaridas eram

os corações de seus namorados,

que depois se transformaram em ostras

e ela engolia em grupos de dez.

Os telefones gritavam Dulce,

Rosa, Leonora, Carmen, Beatriz.

Porém Dulce havia morrido

e as demais banhavam-se em Ostende

sob um sol neutro.

As cidades perdiam os nomes

que o funcionário com um pássaro no ombro

ia guardando no livro de versos.

Na última delas, Sodoma,

restava uma luz acesa

que o anjo soprou.

E na terra

eu só ouvia o rumor

brando, de ostras que deslizavam,

pela garganta implacável.

 

Congreso Internacional del miedo

 

Provisoriamente no cantaremos el amor,

que se refugió más abajo de los subterráneos.

Cantaremos el miedo, que esteriliza los abrazos,

no cantaremos el odio porque no existe,

existe apenas el miedo, nuestro padre y nuestro compañero,

el miedo grande de los sertones, el miedo de los mares, 

          el miedo de los desiertos,

el miedo de los soldados, el miedo de las madres, 

                          el miedo de las iglesias,

cantaremos el miedo de los dictadores, 

          el miedo de los demócratas,

cantaremos el miedo de la muerte 

             y el miedo de después de la muerte,

después nos moriremos de miedo

y sobre nuestras tumbas nacerán flores amarillas 

                                  y temerosas.

 

Congreso internacional del miedo

 

Provisoriamente não cantaremos o amor,

que se refugiou mais abaixo dos subterrâneos.

Cantaremos o medo, que esteriliza os abraços,

não cantaremos o ódio porque esse não existe,

existe apenas o medo, nosso pai e nosso companheiro,

o medo grande dos sertões, dos mares, dos desertos,

o medo dos soldados, o medo das mães, o medo das igrejas,

cantaremos o medo dos ditadores, o medo dos democratas,

cantaremos o medo da morte e o medo de depois da morte,

depois morreremos de medo

e sobre nossos túmulos nascerão flores amarelas 

                                                                   e medrosas.

  

Los muertos

 

En la intimidad ambigua

que nos conceden

podemos andar desnudos

delante de sus retratos.

No reprueban ni sonríen

como si en ellos la desnudez fuese mayor.

 

Os mortos

 

Na ambígua intimidade

que nos concedem

podemos andar nus

diante de seus retratos.

Não reprovam nem sorriem

como se neles a nudez fosse maior.

 


Versiones: Pedro Marqués de Armas