Néstor Díaz de Villegas
Quise echar el café en la libreta y
escribir en la taza... Despertaba.
¿No has visto acaso el negro de Lezama,
el negro de la letra como un lago
de tinta fresca? Cada palabra
un charco. Se lee saltándolos.
Son pozos de excrementos y alfabetos,
como aquel pintor que se introdujo
pigmentos en el ano y defecó en el lienzo.
Así aparece el pozo donde se miró N.
Ene: agua sucia y jugo brusco del pene
(valga decir: pen y ene) pluma de ave
del Paradiso. Así murió Narciso y así
nació el que quiso gobernarnos desde el
absurdo, gordo como un Dioniso. Apenas
despertaba a la nueva mañana cuando
los pensamientos vinieron a danzar en torno
de mi cama: "El escritor bruto", me dijeron.
Confiáronme el secreto: "El escritor burro,
el asno con alas".
Tomado de Diario de Cuba, 22 de marzo, 2022. Poemas inmorales, Editorial Pre-Textos, 2022.