sábado, 15 de agosto de 2026

Herida pierna



   Néstor Perlongher
                                                                        "Deseoso es aquel que huye de su madre"

                                          Lezama Lima

 

Coser los bordes de la herida? debo? puedo? es debido? 

he podido?   suturarla   doliente ya, 

doliéndome rastreramente 

husmeando   como un perro

oh señor   a sus pies   oh señor  con esa pierna     

atada   amputada   anestesiada    doblada    pierna

En fin, debo cerrar las ventanitas?    clavarlas? 

sujetarlas?   para que el viento no las moje   no las abra

ni el aire del interior las envejezca   las deteriore     

y rasgue   evitar eso?

O estoy?   ando?   metiendo los estiletes en el muslo    

para que arda   para que mane

haciéndole volcar lechoso polvo en la enramada     

ampliándola   estirándola

Por ella (de él) debo adorarla?   suplicarla? 

adosarla? cultivar el jardín donde se entierra

como liendre una mata     Oh, ensartarla!

Debo poner la cara, larga, sobre la mesa?   puedo?

No me hagas

caso, Morenito, no la hagas así, tan prominente 

                           y espantosa     

la herida   lo que hiende

la penetración del verdugo durante el acto del suplicio 

durante la hora del dolor   del calor   

                      de la sofocación     

de los gemidos

impotente como potente bajo esa masa de tejidos     

arbitrarios como bandidos   asaetados por los chirridos

Quiero pues?   deseo, pues?   después?

huyo de la madre de Lezama Lima?   la hago pedazos?

rajo   la chata de bronce   de cerámica

de la madre nocturna como una polución   Mamá,

tuve una polución en la que aparecías

abriéndome los cofres y diciendo:

Pues vé y búscale   búscale        

no ves acaso lo que buscas?  

                    buscas acaso lo que ves?     

esa herida

ese acto de herir   ese empalagamiento

Debo chupar?    mamar?    de ese otro seno    herido

     desangrado   con la pierna cortada   con la daga    

en la nalga  ah caminar así, rauda cual ráfaga

                        montañas de basuras mágicas 

y luminosas   ser lúcida?    ahora, hoy?

tumbada cual yegua    borracha cual chancha     

echada  cual vaca   animal   animal

No me hagas caso, Morenito: 

vé y dile la verdad a tus padres

 

 Austria - Hungría (1980).


jueves, 13 de agosto de 2026

Cábala del caballo lezamiano



Néstor Díaz de Villegas


Quise echar el café en la libreta y

escribir en la taza... Despertaba.


¿No has visto acaso el negro de Lezama,

el negro de la letra como un lago


de tinta fresca? Cada palabra

un charco. Se lee saltándolos.


Son pozos de excrementos y alfabetos,

como aquel pintor que se introdujo


pigmentos en el ano y defecó en el lienzo.

Así aparece el pozo donde se miró N.


Ene: agua sucia y jugo brusco del pene  

(valga decir: pen y ene) pluma de ave


del Paradiso. Así murió Narciso y así

nació el que quiso gobernarnos desde el


absurdo, gordo como un Dioniso. Apenas

despertaba a la nueva mañana cuando


los pensamientos vinieron a danzar en torno

de mi cama: "El escritor bruto", me dijeron.


Confiáronme el secreto: "El escritor burro,

el asno con alas".



 Tomado de Diario de Cuba, 22 de marzo, 2022. Poemas inmorales, Editorial Pre-Textos, 2022. 


martes, 11 de agosto de 2026

domingo, 9 de agosto de 2026

El gordo



 Pedro Marqués de Armas 


 No lo vi, ni siquiera asomado al ventanón; pero, eso sí, me salió al paso una noche en Galiano: tangible presa escapando de una exposición de Antonia Eiriz. 

 No podía quitarse de encima no sé qué armadura forjada donde el diablo parió. 

 Y corría, corría con esa, su levita de plomo, Neptuno abajo.


 Antonia Eiriz: "Homenaje a Lezama" (1964)