sábado, 23 de mayo de 2026

La humareda en el Sertón

 


João Cabral de Melo Neto

 

Donde la humareda apenas toma cuerpo;

donde ni puede el barroco festoneado 

de la manguera matriarcal, corpopulenta,

de la que en Mata el humo finge el gesto. 

Ni siquiera el barroco, más torcido pero rastrero, 

de cuando la humareda se hace en el anacardo. 

 

*

Donde tampoco la humareda toma cuerpo;

donde ni puede enarbolarse de tan rala,

tanto como el aire ralo por el que arbola 

el hilo del árbol que puede, deshilachado.

Donde sin embargo, porque no puede el barroco,

puede ella empinarse esencial, en su único tallo;

unicaule, pero muy distinta del cocotero,

incapaz de ir rectilíneo al enarbolarse;

tallo único más bien de palmera a plomada,

de una palmera-pilastra, sin follaje.

 

A fumaça no Sertão

 

Onde tampouco a fumaça encorpa muito;

onde nem pode o barroco mil folheiro

da mangueira matriarca, corpopulenta,

de que na Mata a fumaça finge o jeito.

Nem o barroco, mais torto mas rasteiro,

de quando a fumaça se faz em cajueiro.

 

*

Onde também a fumaça encorpa pouco;

onde nem pode encopar-se de tão rala,

tanto quanto o ar ralo por que arvora

o fio da árvore que pode, desfiapada.

Onde porém, porque não pode o barroco,

ela pode empinar-se essencial, unicaule;

unicaule, mas bem diversa do coqueiro,

incapaz de ir linheiro ao empinar-se;

unicaule mais bem de palmeira a prumo,

de uma palmeira coluna, sem folhagem.


 

Versión: Pedro Marqués de Armas


viernes, 22 de mayo de 2026

La educación por la piedra



João Cabral de Melo Neto

 

Una educación por la piedra: por lecciones;

para aprender de la piedra, instruirla;

captar su voz sin empaque, impersonal

(por la de dicción comienza ella las clases).

La lección de moral, su resistencia fría

a lo que fluye y al fluir, a ser moldeada;

la de poética, su musculatura concreta;

la de economía, su densidad compacta:

lecciones de la piedra (de fuera hacia adentro,

cartilla muda), para quien la deletrea.

 

Otra educación por la piedra: en el Sertón,

(de dentro hacia afuera, y pre-didáctica).

En el Sertón la piedra no sabe enseñar,

y si lo hiciera, no enseñaría nada;

allá no se aprende la piedra: allá la piedra,

una piedra de nacimiento, entraña el alma.

 

 

A educação pela pedra

 

Uma educação pela pedra: por lições;

para aprender da pedra, freqüentá-la;

captar sua voz inenfática, impessoal

(pela de dicção ela começa as aulas).

A lição de moral, sua resistência fria

ao que flui e a fluir, a ser maleada;

a de poética, sua carnadura concreta;

a de economia, seu adensar-se compacta:

lições da pedra (de fora para dentro,

cartilha muda), para quem soletrá-la.

 

Outra educação pela pedra: no Sertão

(de dentro para fora, e pré-didática).

No Sertão a pedra não sabe lecionar,

e se lecionasse, não ensinaria nada;

lá não se aprende a pedra: lá a pedra,

uma pedra de nascença, entranha a alma.

 

 

Versión: Pedro Marqués de Armas


jueves, 21 de mayo de 2026

El sol en Pernambuco

  

João Cabral de Melo Neto

 

                                  A José Sette Câmara

 

(El sol en Pernambuco lleva dos soles,

sol de dos cañones, de tiro repetido;

el primero de los dos, el fusil de fuego,

incendia la tierra: tiro de enemigo.)

Al aterrizar el sol en Pernambuco,

acaba de volar dormido el mar desierto;

durmió porque desierto; pero al dormir

se rehace y puede despegar más vivo;

así, más que encender incendia,

para asolar más desiertos en el camino;

o asolarlos más, hasta un vacío de mar

por donde continuar volando dormido.

 

Pinzón dijo que el cabo Rostro Hermoso

(al que le dicen hoy de San Agustín)

cae por la tierra de más luz en la tierra

(cambió el nombre, quedó la luz viva);

ocurre que hoy duele en la vida tanta luz:

ella revela real lo real, impone filtros:

los lentes negros, lentes de disminuir,

los lentes de distanciar, los del exilio.

(El sol en Pernambuco lleva dos soles,

sol de dos cañones, de tiro repetido;

el segundo de los dos, el fusil de luz,

revela real la tierra: tiro de enemigo.)

 

O sol em Pernambuco

 

O sol em Pernambuco leva dois sóis,

sol de dois canos, de tiro repetido;

o primeiro dos dois, o fuzil de fogo.

incendeia a terra: tiro de inimigo).

O sol, ao aterrissar em Pernambuco,

acaba de voar dormindo o mar deserto;

dormiu porque deserto, mas ao dormir

se refaz, e pode decolar mais aceso;

assim, mais do que acender incendeia,

para rasar mais desertos no caminho;

ou rasá-los mais, até um vazio de mar

por onde ele continue a voar dormindo.

 

*

 

Pinzón diz que o cabo Rostro Hermoso

(que se diz hoje de Santo Agostinho)

cai pela terra de mais luz da terra

(mudou o nome, sobrou a luz a pino);

dá-se que hoje dói na vida tanta luz:

ela revela real o real, impõe filtros: 

as lentes negras, lentes de diminuir,

as lentes de distanciar, ou do exílio.

(O sol em Pernambuco leva dois sóis,

sol de dois canos, de tiro repetido;

o segundo dos dois, o fuzil de luz,

revela real a terra: tiro de inimigo).

 

Versión: Pedro Marqués de Armas


miércoles, 20 de mayo de 2026

Escoger frijoles

  

João Cabral de Melo Neto                                                                                                                                                                                A Alexandre O´Neill

 

Escoger frijoles colinda con escribir:

se echan los granos en el agua de la vasija

y las palabras en la hoja de papel;

y después, se bota lo que va a flotar.

Cierto, toda palabra flotará en el papel,

agua congelada, por plomo su verbo:

para limpiar esos frijoles, soplarlos,

arrojar lo leve y lo hueco, paja y eco.

 

Ahora bien, en este escoger frijoles hay un riesgo:

el de que entre los granos pesados entre

un grano cualquiera, piedra e indigesto,

un grano inmasticable, de partir dientes.

Claro que no, en cuanto a escoger palabras:

la piedra da a la frase su grano más vivo:

obstruye la lectura fluviosa, fluctual,

aguza la atención, la ceba como un peligro.

 

Catar feijão

 

Catar feijão se limita com escrever:

joga-se os grãos na água do alguidar

e as palavras na folha de papel;

e depois, joga-se fora o que boiar.

Certo, toda palavra boiará no papel,

água congelada, por chumbo seu verbo:

pois para catar esse feijão, soprar nele,

e jogar fora o leve e oco, palha e eco.

 

2

 

Ora, nesse catar feijão entra um risco:

o de que entre os grãos pesados entre

um grão qualquer, pedra ou indigesto,

um grão imastigável, de quebrar dente.

Certo não, quando ao catar palavras:

a pedra dá à frase seu grão mais vivo:

obstrui a leitura fluviante, flutual,

açula a atenção, isca-a como o risco.

 


Versión: Pedro Marqués de Armas


martes, 19 de mayo de 2026

El sertanero hablando



João Cabral de Melo Neto


El habla a nivel del sertanero engaña:

las palabras vienen como rebuscadas

(palabras confite, golosina) en el glasé

de una entonación suave, endulzada.

En lo que bajo ella, dura y endurece

el hueso de piedra, la almendra pétrea,

de ese árbol pedregoso (el sertanero)

incapaz de no expresarse en piedra.


2


De ahí que el sertanero hable poco:

las palabras de piedra ulceran la boca

y en el idioma piedra hablar es doloroso;

lo natural de ese idioma habla a la fuerza.

De ahí también que hable lentamente:

tiene que coger las palabras con cuidado, 

confitarlas en la lengua, degustarlas;

pues toma tiempo todo ese trabajo.  



O sertanejo falando


A fala a nível do sertanejo engana:

as palavras dele vêm, como rebuçadas

(palavras confeito, pílula), na glace

de uma entonação lisa, de adocicada.

Enquanto que sob ela, dura e endurece

o caroço de pedra, a amêndoa pétrea,

dessa árvore pedrenta (o sertanejo)

incapaz de não se expressar em pedra.


2.


Daí porque o sertanejo fala pouco:

as palavras de pedra ulceram a boca

e no idioma pedra se fala doloroso;

o natural desse idioma fala à força.

Daí também porque ele fala devagar:

tem de pegar as palavras com cuidado,

confeitá-las na língua, rebuçá-las;

pois toma tempo todo esse trabalho.



Versión: Pedro Marqués de Armas