sábado, 29 de noviembre de 2014

En la Quinta






 Ismael González Castañer

 
 Una vez miraba lunas sobre nubes y después sobre árboles y tierra jardinera y quise contarlo a alguien. También debía decirle que extrañaba a alguien, o a Usted precisamente/Usted, pues yo hablo con respeto a todo mi interlocutor y me comporto siempre como un ángel.

 De verdad necesito lugares y modos de verdadera vida.

 La luna entraba por los ojos cuando las nubes contrarias le daban vista, luego me dije: "Mejor tiéndete/ ¡Acaba de hacerlo alguna vez, por Dios, o por los dioses que no tienes!"

 Y trepé allí y escalé como un niño que canta lo vivo, perdiendo horas de sueño, sabiendo que debía dormirlas porque mañana favorezco trabajos como un ángel.


 De Mercados Verdaderos