martes, 17 de diciembre de 2013

Un soneto de Jerónimo Sanz




Belleza fría
 

Eres hermosa, Laura, eres modelo       
de las madonas del pintor de Urbino       
con tu cuello nevado, alabastrino       
y con tus ojos del color del cielo.       
 

De un nuevo Praxiteles el anhelo        
colmaría tu rostro peregrino,       
y tu conjunto sin igual, divino,       
por suyo lo reclama el patrio suelo.       
 

Pero admiro tu cándida belleza       
como admiro una estatua, una pintura,   
inanimada, fría, sin ternura.       
 

Y perdona te diga en mi tristeza,       
que tu hermosura pertenece solo       
al tropical Edén, tu pecho al polo.