sábado, 7 de diciembre de 2013

Anuncios y otros sueltos de Nowack





 Una señora amiga del que escribe estas líneas tiene en el patio de su casa dos mustias plantas de las que tanto significan a los ojos del sabio adivino; y desde el instante en que la aludida dama se enteró de la fatídica profecía del alarmista Nowack, no se separa de las peonías, les ha dado frotaciones de aguardiente alcanforado, sus hojas la ha bañado con agua tibia, cargadita de bromuro, y provista de grande abanico les echa fresco a fin de que se reanimen.

 Las peonías no responden al esfuerzo de su solícita enfermera, y ni cambian de color, ni se yerguen, ni quitan la mirada del norte.

 En el fondo de esto –exclama a ratos la preocupada señora- hay algo raro. Y no me queda duda de que nos esté dando vueltas algún ángel exterminador…

 La Habana revienta como un cohete si no logramos curar del spleen a las peonías y si no alejamos de nuestro alrededor la peligrosa neurastenia.

 En el senado las peonías fueron ayer objeto de serias conversaciones. El Dr. Dolz se apoyaba en ellas para defender la subida de ese gran valor en plaza que se llama la Vicepresidencia. Sanguily, a sotto voce, expresaba esta idea terrorífica: -¿Qué importa que se viole la Constitución si tantas veces ha sido violada y ya están decididas las peonías a vengarla con lluvias de montañas y cordilleras de agua sobre nuestras desdichadas humanidades?

 Un liberal connotado propondrá en la próxima Asamblea Magna que se les envíe por correo, a cada Secretario de despacho, una hoja de peonía mal humorada.

 El Ayuntamiento impondrá una fuerte contribución a los dueños de casa que tengan en ella peonías tristes y al efecto nombrará 200 inspectores cuyo objeto será denunciar el estado melancólico de esa planta.

 Al sabio Nowack le han hecho visitas efectivas muchas personas encopetadas, que mencionar no quiero, y multitud de gentes desconocidas pero notables ya por su miedo a los terremotos.

 El Dr. describe de esta suerte a la peonía:

 “Es una planta que tiene la nariz compuesta de varios bulbos (honor, exclaman algunos), sus tallos son cilíndricos, de dos o tres pies de alto y …¡rojizos! (algunos oyentes se desmayan el Dr. tiene que darles infusión de tilo). Las hojas son grandes y compuestas de otras ovaladas... El fruto posee la forma de un cuernecillo y contiene semillas casi esféricas, grandes y… ¡negras! “

 Con estos datos horripilantes nadie tiene duda de que la catástrofe es inminente.

 ¿Será Nowack agente de la casa Zaldo? ¿No querrá que viajemos en el Mérida?

 Los pasajes se han agotado por seis meses en los distintos vapores, goletas y bergantines que saldrán de La Habana para el extranjero.

 Allá los poetas!

 A última hora nos hemos enterado de algo que es de tomarse en consideración: Mr. Nowack no dice que el perro esté rabioso, pero tampoco afirma que no lo esté.

 El Observatorio de Belén afirma no tener datos científicos para afirmar fenómenos extraordinarios.

 Pero de Viena nos prometen baile seísmico.

 ¿A quién creer?



 26 de abril de 1906




 El Dr. Nowack tiene revuelta a La Habana y en temblores anticipados al Diario de la Marina. Si en efecto se avecina una perturbación seísmica, ha comenzado ya a manifestarse en el cerebro del decano, cosa digna de estudio si se tiene en cuenta que para él los terremotos son castigo del cielo.

 El susto hace presa en el ánimo impetuoso de Diario de la Marina.


 VIENA. -OBSERVATORIO ANUNCIA PRONTO OCURRIRÁ TERREMOTO HABANA


 No publicar el cablegrama nos pareció imprudencia y temeridad. Nadie puede garantizar que el terremoto no venga y no está demás que se ponga a buen recaudo quien lo tema…

 Supongamos que el día 15 comienza a balancearse La Habana y que nosotros nos hubiéramos tragado el cablegrama de Viena: ¿qué calificativos no tendría para nosotros el Diario por no haber querido dar la alarmante nueva?

 Cosa tan seria y a la vez tan inconsistente…

 No creemos que de lejos se nos pueda predecir baile de tan peliagudo carácter; y a fin de que las gentes supieran a qué atenerse al calor que a la noticia diésemos, en sesión aparte, y en columna preferente, dimos a broma lo que a nuestro juicio solo como broma puede aceptarse.

 El colega del Diario ha pedido informes de lo que piensan los observadores de Viena, porque supone que el cablegrama nuestro era una invención y una felonía.

 El Diario de la Marina es el único alarmado, ignorante y capaz de levantar un falso testimonio a sus compañeros de profesión. 


 Con motivo del telegrama de nuestro corresponsal, publicado ayer, participándonos que el Observatorio de Viena ha anunciado un terremoto en La Habana, el Departamento de Estado ha telegrafiado esta mañana al Cónsul cubano en la capital de Austria que averigüe si es cierto que dicho centro científico ha hecho semejante predicción, sin que se haya recibido contestación alguna a la hora de entrar nuestro número en prensa.



 27 de abril de 1906



 Resulta que Viena no ha dicho, en punto al terremoto de La Habana, esta boca es mía. Así lo afirma por el cable el Cónsul de Cuba en aquella capital. No necesitamos afirmar lo alegre que nos ha puesto esta noticia.

 Enseguida cablegrafiamos a N.Y. de donde procedía la noticia que nos comunicó de Viena, y su respuesta, hace pocos momentos recibida, nos hace saber que la tomó del corresponsal especial de Hearst.

 No satisfechos de la explicación que nuestro corresponsal en Washington nos ha dado acerca de la noticia que nos trasmitió, anunciando un terremoto en La Habana, hemos decidido prescindir de sus servicios sustituyéndolo desde el próximo lunes con la acreditada Agencia Laffan, que pertenece al New York Sun.



 28 de abril





 La Secretaria de Agricultura se creyó en el derecho de no dar publicidad al anuncio de un movimiento sísmico en esta capital para mediados del mes próximo, tratando precisamente de evitar, que se diese la importancia que ha alcanzado, a una predicción que no está basada en dato ni antecedente alguno de la ciencia constituida, sino inspirada tan solo por las indicaciones de las hojas de la peonía, cuyas propiedades meteorológicas dice el Sr. Nowack que viene estudiando hace 20 años. Lo que sí ocurre positivamente es que se desarrollan fuertes corrientes eléctricas, que originan perturbaciones magnéticas, en todos los movimientos sísmicos particularmente; y por consiguiente es a la observación de los institutos electro-magnéticos a lo que hay que acudir en primer término, cuando se trata de averiguar la proximidad de algún terremoto o erupción volcánica; y como en estos días no se ha notado alteración alguna en las corrientes magnéticas, no hay razón alguna que justifique tomar en serio, como se ha hecho por algunos, este asunto, el cual debe ser relegado al terreno de las ciencias ocultas.



 30 de abril de 1906



 Peonías 


 En la villa de las lomas

hay un profesor austriaco

que debe de ser un taco

aficionado a las bromas...

Pues con una sangre fría

que al más animoso espanta,

asegura que en la planta

llamada la peonía

observa, cual muchos otros,

inequívocas señales

de que los más fieros males

se ciernen sobre nosotros.

¡Caramba con la peonía,

cuya sílaba primera

como puede ver cualquiera

no debe oler a ambrosía.

¡Caramba! vuelvo a exclamar,

aunque conmigo se irriten,

¿conque sus hojas permiten

saber lo que ha de pasar!

Eso afirma seriamente

el austriaco profesor

que, con su aserto, el terror

ha causado en tanta gente,

sosteniendo día as día

que en Guanabacoa la bella

un auxiliar halló en ella

de la meteorología.

Levántase muy temprano,

obsérvala atentamnete

y luego con voz potente

le dice al pueblo cubano:

"Estamos ¡ay! en un tris

de que en días no remotos

espantosos terremotos

destruyan este país

El mar se desbordará

inundando el Malecón

y más de algún tiburón

hasta el Parque llegará.

…Aunque hablando francamente

en diversas ocasiones

el ver en él "tiburones"

es una cosa corriente.


 Síntomas…



 José N. Aramburu



 Bajo el brillante oropel de nuestra nacionalidad, hay manchas horribles; bajo la lustrosa, empolvada epidermis que las sedas acarician, hay gérmenes de gangrena y líquido de úlceras. Media nación desconoce a la otra media. Cada día aumenta el número de los recluidos, de los asilados, de los locos y de los mendigos callejeros. Señores: esto hay que purgarlo. Ojalá se hagan ciertas las predicciones del Sr Nowack y la isla se hunda y las ondas hirvientes del mar proceloso nos traguen a todos.


 16 de mayo de 1906



 Cualquier charlatán de feria se ríe de nuestro pueblo. En Cuba, el hombre-Dios halla masas que en él creen, y se ha temblado por las predicciones de cataclismos sísmicos del hombre de las peonías.


 Fernando Ortíz, El pueblo cubano, Editorial de Ciencias sociales, La Habana, 1997, pp.: 43.

 Sueltos tomados de Diario de la Familia y anuncio de Diario de la Marina. 


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