sábado, 18 de febrero de 2017

Suicidas… Francisco de Paula Grima



 


 Nació en Puerto de Santa María, en 1815.

 Licenciado en Medicina por la Universidad de La Habana en 1838. 

 Se radicó en Cidra, Matanzas, hacia 1844, donde fue muy popular como médico y maestro, al crear la escuela local, para la que trabajó gratuitamente.

 Sus primeros artículos aparecieron en Repertorio Médico Habanero.

 Miembro corresponsal de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales y asiduo colaborador de Aurora de Matanzas.

 Empleó por primera vez en Cuba una máquina eléctrica para el tratamiento de enfermos mentales (“Reporte sobre curación de una enferma melancólica usando corriente eléctrica por medio de una máquina magnética vibratoria”, 1851).

 Escribió sobre enfermedades reumáticas y nutricionales, y sobre los padecimientos más comunes de los esclavos, entre ellos el parasitismo.

 Dejó una descripción del beriberi en diversas plantaciones de la provincia de Matanzas.

 Se suicidó en La Habana en septiembre de 1889.


 Gusanos en las fosas nasales.— Relata un ejemplo de expulsión de numerosos gusanos por las aberturas anteriores de las fosas nasales, precedida de dolor agudísimo en la frente y en la nariz, con aumento de calor, sensación de algo que se movía, sin fiebre, en un negro congo de 40 años de edad y constitución robusta, que padeció la afección por dos veces, y arrojó en la primera más de cientos de aquellos parásitos. (Anales, t-X, 1873-74, p. 309).