viernes, 18 de abril de 2014

Los nervios destrozados




 
  París, 11 de febrero de 1939

  Mi querido Chacón:

 Acabo de llegar a París esquivando los campos de concentración, con toda la tragedia de España sobre el alma y un trapo sobre el cuerpo. Aquí estoy gracias a la ayuda de Pita, esperando. No sé todavía si me mandarán a Valencia o Madrid. No quisiera ir; tengo los nervios destrozados; pero no sé cómo ni adonde marcharme. Cuba me atrae. Podría trabajar, sé hacer mis experiencias, escribir. Si tuviera una o dos corresponsalías de periódicos de América, me quedaría aquí por el momento, para ir más tarde a Cuba, pero no las tengo. Ni tengo tampoco dinero para embarcar; y sin dinero corro el peligro de que la policía francesa me eche mano, lo cual es muy grave. Los campos de concentración son infiernos fríos y los refugiados corren el peligro de ser entregados a Franco. Yo no sé si sobre los muchos favores que le debo a usted puedo pedirle uno más: que me mande en calidad de préstamo el pasaje a Cuba. Si en tanto consigo medio de quedarme aquí se lo devolveré enseguida; si no, me embarcaré. Reciba Chacón, un fuerte abrazo de su

 Lino.


 [Telegrama]
 
 París, 14 de febrero, 1939.

 Ruégole enviarme cien pesos pasaje Cuba giro telegráfico. Prohibición
 Residir Francia. Imposibilidad volver a Cuba.

 Lino

 Legación Cuba, París.


 Tomado de Laberinto de fuego. Epistolario de Lino Novás Calvo. Cira Romero, Ediciones La Memoria, Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, 2008.

 Imagen: Lino Novás Calvo durante un reportaje en Madrid.