martes, 8 de abril de 2014

Figura de un chipojo





 Invitado el Sr. Varona para ocupar la tribuna dijo: que por corresponder a la benevolencia del Sr. Presidente y completamente de improviso subía a la tribuna esperando en consecuencia que la Sociedad escuchase con indulgencia, no el discurso, sino la comunicación que iba a tener el honor de hacerle.
 Recordó la importancia que los adelantos de la psicología étnica, como preparación indispensable a la sociología, dan a multitud de fenómenos de orden social, que antes pasaban inadvertidos o eran considerados solamente como materia de curiosidad.
 Hizo ver la luz que derrama sobre los usos y costumbres, a primera vista más extraños, la ley descubierta y llamada por Tylor de Supervivencia; en virtud de la cual las prácticas sugeridas por una creencia u opinión, sobreviven largo tiempo a la causa de su origen, perdiendo lentamente sus caracteres esenciales hasta extinguirse. Como ejemplo notable alegó la superstición esparcida en toda la parte central y oriental de la Isla, con el nombre babujal. 
 El babujal es un espíritu que se enamora de la jóvenes y toma, para poseerlas, la forma de un apuesto mancebo; aunque generalmente tiene la figura de un chipojo (anolis equestris). La posesión de babujal se demuestra en la poseída por medio de convulsiones epileptiformes. Varona cree que el babujal es uno de tanto semíes de los indígenas; tanto más cuanto que buja es uno de los nombres de cierto Semí haitiano.
 Esta ley de supervivencia ejerce su acción en razón inversa del grado de cultura de las capas sociales; y siendo el contacto de razas diversas una de las causas que contribuyen a mantener bajo el nivel intelectual de los pueblos, es de esperarse, por desgracia, por desgracia, que en nuestro suelo se encuentra verificada a cada paso.


 Actas Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba, Comisión Cubana de la Unesco, 1965, p. 90.