lunes, 3 de marzo de 2014

Huerfanitos




 El 2 de diciembre de 1958 los pilotos de la Dictadura bombardearon Manatí en la provincia de Oriente dejando como saldo sangriento de su incursión sobre el pueblo nueve cadáveres de personas que eran completamente ajenas a los partes que luego fueran emitidos por el Estado Mayor del Ejército. 

 Cuando aparecieron los aviones los indefensos civiles buscaron refugio donde creyeron  que podían escapar a las bombas de los aviones. Entre las mujeres, hombres y niños que allí se refugiaron se encontraban Ricardo y Armando Peña Mejías de nueve y tres años respectivamente que, inocentes del peligro que se cernía sobre ellos, jugaban con otros muchachos de su edad. Pero la muerte hizo acto de presencia: uno de los cohetes lanzados desde el avión penetró en el refugio donde se resguardaban. 

 Ricardito y Armandito salvaron milagrosamente sus vidas pero, despedazados en el ensangrentado suelo quedaron sus padres: Ricardo Peña y Nereida Mejías así como abuelos Escolástico Mejías y Benita Ocampo junto a otros cadáveres hasta el citado número de nueve.

 El señor Bernardo Jurado Boada que nos remite los datos para esta información desde el Central Manatí, nos informa que los niños han quedado bajo la tutela de una tía y que no les faltará el alimento ni las ropas pero que quedarán privados de los estudios necesarios ya que sus tíos no podrán costeárselos.

 Nuestro comunicante espera que una gestión de BOHEMIA pueda servirle a Ricardito que hoy está en cuarto grado, para obtener una beca. Aquí el Pueblo recoge esta petición y la traslada a las autoridades escolares de la nación en la esperanza de que este niño y también su hermanito, huérfanos en circunstancias tan trágicas encuentren la forma de hacerse hombres de provecho.