viernes, 21 de octubre de 2016

Galería de suicidas




 Leben merwurdiger Selbstmoerder… Vidas de muchos suicidas famosos, y a continuación, algunas memorias sobre el suicidio, publicadas G. Tzchirner, un tomo de sesenta páginas, en octavo. Se vende en casa de Boese, en Weisenfels.
 Esta obra se reduce a presentar una serie de exemplos de suicidas, que se han dado la muerte por motivos muy singulares, deducidos todos de la historia antigua y moderna. Acompañan a cada narración los motivos y los nombres de las personas del modo siguiente:

I. ° Suicidio ocasionado por el temor de ser desgraciado eternamente. Ejemplo: Cornelio Rufo, citado por Plinio en sus Cartas.
2.° Suicidio por temor de volverse demente. Exemplo: el Consejero Closse en Insterburgo. Podría muy bien creerse que éste se mató por hallarse en el estado de que quería huir deshaciéndose de la existencia.
3.° Suicidio por humanidad. Exemplo: el Emperador Otón, según refiere Tácito.
4.°. Suicidio derivado de haber gozado con demasiada intemperancia de la vida. Exemplo: Lord Damer el hijo del Lord Milton.
5. Suicidio por tedio a la vida. Exemplo: una Matrona de la Isla de Ceos, de edad de noventa años, citada por Valerio Máximo.
6. ° Suicidio causado por la pasión del juego. Exemplo sacado de la vida de Brandes.
7.° Suicidio causado por un perfecto amor. Muchos exemplos sacados de la historia de la antigua Roma.
8.° Suicidio hijo de un amor desgraciado. Exemplos sacados de la historia de Inglaterra.
9.° Suicidio por un amor sin esperanza. Exemplos deducidos de las memorias publicadas por Pokels.
10.° Suicidio causado por un amor ideal. Exemplo sacado de la vida de Brandes.
11.° Suicidio por amor a la constitución del Estado. Exemplo: Catón de Utica.
12.° Suicidio en obsequio de la amistad. Exemplo: M. de Arenswald, que se mató el año de 1781.
13.° Suicidio por temor de perder la inocencia y la castidad. Muchos exemplos deducidos de Plutarco y de Eusebio.
 El Autor termina su obra con la historia de Blanca, esposa de Forta, gobernador de paisano, que se mató dejándose caer encima la piedra con que se había de cubrir el sepulcro de su marido, el año de 1233.
 Las dos memorias puestas al fin de la obra, tratan de las causas que producen el disgusto de la vida, y de las diversas opiniones de los diversos pueblos, y de muchos filósofos, sobre el suicidio.
 También se ha publicado en Berlín, en casa de Guion, un tomo de 170 páginas en octavo, titulado Bildersaal sertener Selbstmoerder (Galería de suicidas notables), que contiene  cinco ezemplos de suicidios, y una memoria sobre el influxo que tiene la sensualidad en el suicidio. 


 Memorial Literario o Biblioteca Periódica de ciencias, 1806, Números 19-27, pp. 78-81.