sábado, 13 de diciembre de 2014

Cadáver de Martí. Cables







 DÍA 21



 En los Ministerios de la Guerra y Ultramar se recibió el siguiente importante telegrama:



 Habana 21.-7-(Recibido el 22). —General Salcedo dice que se libró un combate entre Bijas y Dos Ríos, orilla derecha Contramaestre, con los cabecillas Martí, Gómez, Massó y Porrero, encontrados por la columna del coronel Sandoval. El combate duró una media hora, siendo el enemigo dispersado y muerto el titulado presidente de la república José Martí, cuyo cadáver fue reconocido a pesar del empeño del enemigo en retirarlo, causándole además catorce muertos vistos, muchos heridos, cogiéndose armas, correspondencia de Martí y once caballos útiles, con monturas.


 Por nuestra parte tuvimos cinco muertos y siete heridos.


 Prisioneros aseguran que Gómez y Estrada son muertos o heridos; pero falta comprobación.—“Arderius”.



 Se hicieron después muchos comentarios respecto a la muerte de Martí.


 Hubo quien dijo que contrarió mucho al general Martínez Campos y retrasó la conclusión de una paz como la del Zanjón, pues se creyó que Martí iba a entenderse con el general en jefe.



 Martí era joven, inteligente, instruido, de actividad incansable y genio emprendedor; fue quien desde Nueva York puso en juego su influencia y su prestigio organizando, la insurrección que había de estallar en las seis provincias de la gran Antilla.


 No era hombre de lucha, pero sí de gran acción, propagandista y tenaz mantenedor de las ideas separatistas.


 Tenía cuarenta y cuatro años. Era licenciado en derecho.


 Cursó los dos últimos años de su carrera en Zaragoza, precisamente en los tiempos en que también ponía fin a sus estudios el Ministro de Ultramar, Sr. Castellano.



 DÍA 27



 El cadáver de Marti.—Telegrama de «El Imparcial.»



Habana 27 (10,35 mañana.—Después de enterrado el cadáver de José Martí en el cementerio de Remanganaguas, ha sido exhumado por orden del general Martínez Campos y conducido convenientemente escoltado a Santiago de Cuba.


 Ayer llegaron  a esta ciudad los restos mortales del infatigable propagandista.


 El cadáver, que había sido embalsamado por el doctor Valencia, fue expuesto inmediatamente en el cementerio de Santiago para que le examinaran cuantas personas lo tuviesen por conveniente.


 Le custodió un destacamento de cien soldados.


 A las ocho de la mañana de hoy se ha dado cristiana sepultura al cadáver del jefe civil de los separatistas.»



 Lucha por un muerto


 A poco de emprender la marcha el convoy que conducía el cadáver de Martí, comenzó la partida Rabí A hostilizarle y continuó disparando contra los soldados hasta las inmediaciones de San Luis.


 Las tropas, que habían contestado sin trabar combate a los disparos del enemigo, recibieron orden de atacarle, y se entabló una reñida acción en que los soldados mostraron una vez más su valor y su arrojo.


 En la refriega lograron hacer prisioneros a nueve separatistas y causaron nueve muertos y numerosos heridos a la partida.


 De los militares resultó herido en el cuello el teniente Latorre, natural de Cuba, y que se distinguió durante la campaña de Melilla.


 También se apoderaron los soldados de un lujoso ataúd que llevaba la partida Rabí.


 Los rebeldes intentaron desenterrar el cadáver y trasladarle de Remanganaguas a otro punto.



 El año político, 1895, pp. 266-27