domingo, 21 de septiembre de 2014

Campos de trabajo forzado



 Algún reflejo tuvo en la prensa española la expulsión de Cuba, en 1966, del periodista canadiente Paul Kidd, quien reportara la existencia de campos de trabajo forzado (“Cuba Expels Reporter”, Edmonton Journal, September 10, 1966), y escribiera, años más tarde, su valioso y documentado artículo “The Price of Achievement Under Castro.” (Saturday Review, May 3, 1969), ambos consultables en la red.


 El 31 de diciembre de 1966 apareció, en Blanco y Negro, el foto-reportaje que mostramos a continuación:




 LA ECONOMÍA MARCHA MAL, PERO LA INFANCIA LO HACE MILITARMENTE. El resumen de la información aportada por Kidd puede ser éste: un gran esfuerzo del Gobierno por educar a la infancia en las doctrinas comunistas; y otro esfuerzo semejante por superar las enormes dificultades económicas en que el país se debate. Se calcula que la ayuda soviética es de un millón de dólares diario. La propaganda sigue difundiendo los principios del marxismo-leninismo, tal vez como único medio de que no cese el apoyo material de la U.R.S.S., sin el cual se derrumbaría la estructura del Estado, a pesar de que los 100 000 Comité de Defensa de la Revolución constituyen una red que no permite la menor oposición. En esta doble página aparece uno de los barracones destinados a la “reeducación” de los prisioneros, un centinela a la entrada de un campo de concentración, el interior de uno de los “dormitorios”, y el marcial desfile de un grupo de niñas, a las que se educa en la doctrina comunista. Hasta ahora Fidel Castro no ha logrado ganar la batalla de la producción, y el nivel de vida sigue siendo tan bajo como en los primeros tiempos de la desorganización propia de todo período revolucionario inicial. En cambio, parece haber satisfacción general ante el hecho de que Cuba se haya independizado de las grandes compañías norteamericanas.