martes, 3 de septiembre de 2013

El verdugo oficial





 Albert James Norton

 Cerca de la medianoche del 20 de junio de 1899, el señor Benjamín Hurtado, "intérprete" del Hotel Pasaje, en La Habana, colocó a bordo del vapor Buford ese instrumento histórico hasta entonces descrito como garrote. Con él estaba Valentín Ruiz, el verdugo, o ejecutor oficial de La Habana. Valentín tenía miedo de ser apedreado por el pueblo, y fue por esa razón por lo que salió de la cárcel por la noche. El señor Hurtado era el director adjunto de la delegación cubana en la Exposición de Omaha. Allí el garrote estaría en exposición durante los meses de julio, agosto y septiembre de ese año, excitando una gran curiosidad. El garrote fue traído de vuelta y se situó en la Cárcel de La Habana, en enero de este año. Valentine, temeroso de regresar a Cuba, se quedó en los Estados Unidos.

 Valentín es un negro de más de seis pies de altura, y se dice que es la persona más fuerte nacida en Cuba. Fue mecánico, y trabajó en una plantación de azúcar. Cometió una serie de asesinatos, y finalmente fue condenado y sentenciado a trabajos forzados en la Cárcel de La Habana. Habiendo el viejo ejecutor cumplido el término de su servicio, Valentine solicitó el cargo, el cual obtuvo. Se le pagaría como ejecutor oficial 40 dólares al mes, y debía recibir 17 dólares por cada persona ejecutada, pero se dice que nunca recibió nada del dinero que le prometieron.

 Después de haber agarrotado, en el transcurso de su carrera oficial, a cincuenta y siete personas, fue perdonado; pero temiendo por su vida, se le permitió vivir en la Cárcel. Valentine actuó como uno de los escoltas del General Weyler, cuando éste salía de campaña, y se dice que actuó a menudo como su verdugo oficial. El propio Weyler entregó una espada de Valentín, que será llevada a la Exposición de Omaha, y que se encuentra ahora en manos del señor Hurtado.

 Valentín clamaba de odio hacia los cobardes, y si un prisionero mostraba signos de miedo, entonces se enseñaba con la víctima girando lentamente la palanca del garrote. Si el condenado se comportaba con firmeza, Valentine terminaba rápidamente sus sufrimientos. A menudo los prisioneros le daban sus joyas y dinero, rogándole al mismo tiempo que no los torturara.

 Avelino Cabrera, un asesino condenado a siete años de trabajos forzados en la Cárcel, ha sucedido a Valentin como verdugo. Avelino se salvó de ser estrangulado en el garrote, al declararse culpable de un delito del que fuera acusado. Es un negro de treinta y cuatro años de edad, de seis pies y tres pulgadas de alto, y de gran musculatura. Ha servido durante seis años, y por su buen comportamiento por cuatro años más, ha sido exonerado de su sentencia. Tendrá que servir como verdugo durante cerca de siete años. Se le pagará $ 8,50 extra por cada persona que agarrote. 

 Avelino no es de carácter sanguinario como Valentine. Vive en la Cárcel en una habitación bien amueblada. Cada vez que regresa a la prisión lo acompaña una fuerte escolta, y se encierra en su habitación por las noches para prevenir la posibilidad de que sea asesinado por los prisioneros.



  Norton's complete hand-book of Havana and Cuba, (1900), pp. 78-80. 

    Traducción: Mónica Marqués

   Fotografía: Se trata de Avelino Cabrera, verdugo sustituto del famoso Valentín Ruíz.