miércoles, 15 de abril de 2026

Torre

 

Blaise Cendrars


   Castellamare

Yo comía una naranja a la sombra de un naranjo.

Cuando de improviso...

   no era la explosión del Vesubio,

no era la nube de langostas, una de las diez plagas 

                                de Egipto ni Pompeya.

No eran los gritos resucitados de los mastodontes 

                                           gigantes.

No era la trompeta anunciada

Ni la rana de Pierre Brisset

Cuando de súbito

Fuegos

Choques

Rebotamientos

Chispa de los horizontes simultáneos

Mi sexo.

     ¡Oh Torre Eiffel!

No te he calzado de oro

No te hecho danzar sobre lozas de cristal

No te he dedicado a Python como una virgen de Cartago

No te he revestido con el peplum de Grecia

No te he hecho divagar en el recinto de los menhires

No te he llamado nunca Caña de David, ni Leño de la Cruz

 

   Lignum Crucis

¡Oh, Torre Eiffel!

Fuego artificial gigante de la Exposición Universal.

Sobre el Ganges

en Bernarés

entre los trompos onanistas de los templos hindúes

y los gritos coloreados de las multitudes de Oriente

tú te inclinas, ¡graciosa palmera!

Eres tú la que en la época legendaria del pueblo hebreo

confundiste la lengua de los hombres

¡Oh, Babel!

Y algunos miles de años más tarde eres tú 

         la que descendiste en lenguas de fuego 

         sobre los apóstoles reunidos en tu iglesia.

En pleno mar tú eres un mástil

y en el Polo Norte

resplandeces con toda la magnificencia 

                              de la aurora boreal 

                              de la telegrafía sin hilos.

Las lianas se enredan en los eucaliptos

y tú flotas viejo tronco sobre el Missisippi,

cuando tu hocico se abre

y un caimán coge el muslo de un negro.

En Europa tú eres como una horca

(Yo quisiera ser la torre, pender de la Torre Eiffel)

Y cuando el Sol se acuesta detrás de ti

la cabeza de Bonnot rueda bajo la guillotina.

En el corazón de África eres tú la que corres.

Jirafa.

Avestruz.

Boa.

Ecuador.

Monzones.

En Australia, tú siempre has sido tabú.

Eres el bichero que el capitán Cook empleaba 

                     para dirigir su barco de aventureros.

¡Oh, sonda celeste!

Para el simultáneo Delaunay a quien dedico este poema

eres el pincel que él empapa en la luz

Gong tam-tam zanzibar bestia de la jungla 

                rayos X expreso bisturí, sinfonía.

Tú eres todo.

Torre.

Dios antiguo.

Bestia moderna.

Espectro solar.

Tema de mi poema.

Torre.

Torre del mundo.

Torre en movimiento.

 

 Traducción de Ángel Cruchaga Santamaría

 

 Revista Letras, Santiago de Chile, 1940. Poesía universal traducida por poetas chilenos, selección de Jorge Teillier, Editorial Universitaria, Universidad de Chile, 1996. Tomado del blog Otra iglesia es imposible.


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