domingo, 21 de julio de 2013

Una ganancia neta... "En automóvil", de Rubén Martínez Villena






 Virgilio Piñera 


 En las antologías del cuento cubano no suele incluirse a Martínez Villena. Siempre se habla de él como poeta -lo cual está bien- pero nunca como cuentista -lo cual está mal. Por supuesto, no cultivó el género de modo sistemático ni escribió cuentos suficientes con que integrar un tomo. A pesar de ello dejó un cuento –“En automóvil”- que es una pequeña obra maestra. El relato en cuestión tiene ese “de todo” con que significamos las exigencias y excelencias propias del narrador de gran talento. Con una economía de medios nada frecuente en los cuentistas de su generación, con un estilo directo y un control absoluto de sus medios de expresión logra esa tensión que hace que el lector, deslumbrado y conmovido, pase página tras página. 

 “En automóvil” se emparenta con grandes narraciones como “El super macho” (Jarry), “El Heresiarca y Cía” (Apollinaire), con algunos cuentos de Alphonse Allais, Xavier Forneret y Villers de L’Isle-Adam y, por qué no, con ciertas narraciones de Poe. Sería una reparación debida a Martínez Villena que en las próximas antologías del cuento cubano se incluyera “En automóvil”. Además de un acto de justicia, sería también una ganancia neta.

  
                                        1961