lunes, 8 de octubre de 2012

¡Nieve!


  


  ¡Nieve!

¡La Habana se ahoga! Se acabó la nieve de los depósitos!
Hermano Matanzas, envíanos unas cuantas toneladas de ese sólido líquido; de lo contrario habrá muchos casos de hidrofobia.
 Sin contar con que no podrán conservarse en las fondas las carnes y pescados, y esta es una desgracia mayor que la privación de los helados.
 Ahora subirán de precio las máquinas para hacer nieve.
 Y habrá quien envidie la suerte de los habitantes de Siberia.
  
 Don Junípero, 8 de agosto de 1863.