lunes, 6 de abril de 2020

Perla de las Antillas

   


 Ángel González 

 Ha estallado una perla, y las cenizas
de la libertad,
empujadas por el viento del Caribe,
siembran el desconcierto y el terror
entre los responsables de un continente inmenso.
Desde la Casa Blanca a la Rosada,
todos los techos de las Grandes Casas
están amenazados
por el irreparable, cruel desastre:
ha estallado una perla, y los residuos
de la dignidad
pueden contaminar a mucha gente.

Es preciso evitarlo, porque
si los indios que obtienen el estaño y el cobre
en las minas de Chile y de Bolivia,
si los habitantes de los suburbios de Buenos Aires
y los desposeídos del Perú,
si los oscuros buscadores de caucho
y los integrantes de las tribus de Paraguay y de Colombia,
si los analfabetos ciudadanos de Méjico
inscritos en el centro de electores 
y borrados del Registro de la propiedad,
si los que fertilizan con su sudor las plantaciones
de azúcar y café,
si los que recortan las pesadas selvas a golpe de machete
para incrementar la producción mundial de piñas en conserva,
si todos ellos y sus otros muchos
hermanos
en la desnutrición
sufriesen en su carne
la quemadura de la nefanda escoria
de la dignidad,
acaso
pretendiesen ser libres.

Y entonces
¡qué sería de las grandes Compañías,
de los trusts y los cártels,
de los jugadores de Bolsa
y de los propietarios de prostíbulos?
En nombre de esos valores fundamentales
y de otros menos cotizados,
alguien debe hacer algo
para evitarlo.

Pero
ha estallado una perla.
Peligroso es ahora el viento del Caribe.
Entre el olor salobre de la mar,
y el aroma más denso de las frutas del Trópico,
entre el brillante polen de las flores
que crecen donde el sol es un flagelo
infatigable y amarillo,
entre plumas de verdes papagayos,
y golpes de guitarras, y sonrisas
blancas como canciones en la noche,
el viento arrastra una semilla
perfumada y violenta,
una simiente fina como el polvo,
nube dorada o resplandor sin nube,
que los tifones lanzan -trizada
perla- contra las costas más lejanas,
y las brisas recogen y pasean,
y las lluvias abaten -astillada
Antilla- sobre el suelo,
tormenta ciega o cielo derribado
-izada Cuba, como una bandera-
llama implacable o luz definidora,
mas siempre pura, viva, poderosa,
fértil semilla de la libertad.

   Grado Elemental, 1962.

domingo, 5 de abril de 2020

Oda a Cuba


                    

    Pablo de Rokha 

   Alta y ancha Cuba, cuero de hierro y sudor inmortal, pequeña isla inmensa a la cabeza de Indoamérica, hacha del mundo y pájaro-sol, 
  un terrón de azúcar colosal, rodeado de pirañas y tiburones que babean la lengua de Shakespeare, ciñe tu cabeza de ciruela del cosmos, y tus riñones ateridos e incendiados como el dolor eterno del hombre, flor del Caribe, reina del tabaco, cruz del Oriente, cómo relampaguea encima del futuro tu ojo de oro, gran palmera.
   Mar y montaña sudaron tu Revolución Popular "acusada" de comunismo, y al conductor de pueblos epónimo y dramático, le creció la barba del mundo, le creció el esplendor de "Dios", le creció la gesta del siglo y las generaciones futuras,
    entre los pliegues épicos de la Sierra Maestra, y un pan candeal ardiendo medio a medio del corazón;
   Fidel Castro eres tú, patria del alma americana, gigante Fidel Castro, tus machetes y tus ametralladoras cuadradas, democráticas, 
   y Raúl y el "Ché" Guevara y Cienfuegos o Dorticós, todos los cubanos de Cuba, menos los caimanes rubios y los nacifascistas con complejo de asesinato.
   Los vampiros enfurecidos de Yanquilandia, desde el nido de arañas de Guantánamo,
   ahítos del licor seminal de los chacales, hundidos en el pantano de escupos de la explotación y la humillación de los pueblos, orlados de dopados, renegados, degenerados y traidores,
   se romperán el hocico contra las masas talladas de tus héroes, que son estatuas de batallas.
   El guajiro vegetal y agropecuario, azotado y pateado, se levantó y se abrazó a tus líderes, y en la Reforma Agraria parió tierra la tierra de José Martí,
   pan, libertad y paz, pan, libertad y paz, pan, libertad y paz, café con leche y miel, toros, bananos, potros, soldados, barcos de cantos, sol embotellado, acero y ron, la caballería de la poesía nacional, internacional y transatlántica, afinó las guitarras embanderadas de la rebelión
   a la manera de la "Perla de las Antillas", y nosotros, los abandonados del cielo y del mundo, erguidos sobre los nuestros gobiernos de títeres descomunales, como un rebenque que emerge de entre escombros del remoto avatar y de catástrofes de catástrofes,
   "Hombres de Chile, poetas del mundo", mordidos por enanos acumulados, nietos de pueblos que hablan o rugen o cantan como águilas, como una condecoración pura, te llevamos en los escombros del panteón del pecho paternal, que es como un rifle roto o un portalón o un torreón derruido y arrasado atardeciendo, aullando a la eternidad.
   Rufianes y caínes, fariseos y anticristos con sotana, ladrones y peleles arrancan echando mentiras con afán roñoso sobre tus grandes empresas de trabajadores, profundas y soberbias como túneles, mordidas por la traición simoníaca;
   pero los hechos están emergiendo como regimientos o parados como caballos de espanto o como relámpagos, en las inmensas torres de la Historia Americana, no se discuten, no, y no se discute el sol, cuando sonando alumbra la tierra, ni a una gran hembra obrera cuando está pariendo un chileno,
   ni se ha comido o no ha comido El Indolatino hambriento, asaltado y saqueado por Norteamérica, Cuba, espada y balanza del Tribunal de la Época, Cuba, ilustre Cuba enorme.
   Auroral y colosal progenitora de mártires a caballo, gran país contralor del Continente, la paloma de fuego del dios del cristianismo primitivo está contigo y la justicia social de los trabajadores, la justicia social, popular, marxista-leninista,
   el código gigante que resplandece en la URSS de Jruschov y la China egregia de Mao, que se desencadena arrastrando por adentro los milenios;
   nosotros los traicionados por acomodados argonautas de pacotilla y por negreros, o por los espantosos monopolios ceñidos de aterrados catafalcos que entrechocan su cataclismo de escamas y paladas de médulas sobre el hambre nacional, alzamos tu corazón como un pabellón enarbolado en los abismos;
   ¡qué enormes destacamentos de serpientes y de chacales con chaleco de ametralladora imperialista y pantalón de compadrón lacayo, lamido por simoníacos,
   acechan tu muerte inmortal, ¡oh! niña, ¡oh! piña silvestre, y cómo los bandidos negros como cuervos de fusilamiento, hecho con deshechos de humanidad y con andrajos de religión podrida, no de religión honesta y equivocada,
   están con el hocico abierto gritando la gran mentira imperial a la orilla de los héroes que engendran y generan las superestructuras estéticas...!
   Una dual escuadra de asesinos pagados por asesinos te acosa a ti, gran águila democrática, y todos los tontos de "Indoamérica" y los ateneístas castrados que piden lenguaje y voz de castrados, echan la baba de metal ardiendo desde sus tristes resquicios de Judas acorralados y enmascarados en la retórica,  
   a tu vaso de vino natal, caliente y relampagueante, celeste cómo los ganados de Abraham, entre las barbas eternas de Jehová pastando miel lacustre.
   Relincha un gran semental rojo y está bramando un toro con lomo de ópalos, en las arboladuras de tu navío colosal, y la carroña demagógica de la dictadura internacional de la burguesía, los cobardes y los ladrones del cobre y del salitre de Chile o del petróleo y las santas materias primas, del hierro, del estaño, del plomo, del carbón colonial, del oro con uranio y oro, los ladrones y sus sirvientes, "los gusanos" acuartelados,
   el académico idiota, vendido con hocico y todo, en condición de zorra o de hiena, los pujistas, los arribistas, los oportunistas y los espantosos renegados amarillos
   y el ex-nazi homosexual o hermafrodita o te insultan o te calumnian, te bañan de baba eclesiástica, te acosan como a toro, porque no les entregas la Revolución en bandeja y a los héroes encadenados.
   Tu pueblo y los pueblos del mundo opondrán un murallón de pechos de pueblos al premeditado y enorme asesinato, y la cohetería de la URSS te tenderá su pabellón de paz desde todo lo hondo de lo cósmico, desde sus campos de trigo rural y sus usinas descomunales como océanos, desde su vientre de madre,
   ¡oh! fuerte y preciosa virgen de las ociarías,
   y el hombre corriente que deviene luz y costumbres de terrible creador de dioses, el ser de base que engendra los poetas y la historia de lo sublime,
   le ofrendan la fuerza tremenda de las masas en insurrección, y el oleaje democrático y ecuménico del formidable impacto popular,
   el racimo del infinito, de donde emerge todo lo bello.



         (Tomada de "ACERO DE INVIERNO” 1961).

sábado, 4 de abril de 2020

Poeta en Cuba



 René Depestre


 Mi último poema corta caña en Camagüey.
Lleva sombrero de yarey y botas:
Ni robot ni zombi, amontona su caña
Surodoso, rabioso, sofocado, bajo el duro sol.
Da sus manos y sus ojos a la zafra.
Lejos, en París, en una mesa de café,
Gentes que nunca han uncido un poema
A la belleza del buey revolucionario
Se pregunta: “¿Se puede ser poeta en Cuba?”

Para ellos un poema se aleja de la luz
Si se convierte en hombre con brazos de hombre
Si funde metal y siembra café
Si cantando cosecha el tabaco y la malanga
Si es miliciano, si es guardafrontera
Si se entusiasma con una nueva represa
Si es guevarista y hace la revolución
Ya no es un poema, y en París corre el riesgo
De que lo maten a pedradas en la calle!

Mi último poema tiene la ropa encharcada
La hoja del arado brilla bajo sus alas
Tiene ampollas en los dedos y fornica
Con hadas que manejan el pico y la pala.
Responde a las dudas concernientes a las relaciones
Entre la poesía y la Revolución.
Y tiene la audacia de un cohete que se eleva
Hacia la luna y es rebelde a toda liturgia
Y a todo dogma que salgan del horno estalinista

Heme aquí poeta en Cuba, poeta portador
De un fuego que comparte sus diamantes con el verano.
Mi vida tutea a un socialismo que asegura
A la libertad sus razones y sus bienes.
Mi último poema tiene cada día un poco
Menos de arrugas en su rostro, y cada día
El júbilo del hombre inunda un poco más sus riberas.
Hunde los pies en el barro de los arrozales
Y da sus huesos a la marcha de la historia!


                  La Habana, abril de 1969.



viernes, 3 de abril de 2020

Como me dijo la muchacha cubana




 Ernesto Cardenal
                                                         
                                                                                       Al FSLN


 Hermano que andas descalzo y tenes tungsteno...
Analfabeta en tu mina de antimonio.
    La International Telephone and Telegraph
    por allí anda suelta, como el tigre.
      (Sí cómo no y que el general 
       Ya-Sabemos-Cuál desvirgue más niñitas
y más campesinos sean echados desde los helicópteros
    y Mons. Chávez bendiga al régimen)
¿Decían que el Ministro de Economía defendería a su pueblo
y no a la Esso?
 Todavía están las encomiendas.
 Y cuando suena la campana a la hora de cierre
en la Bolsa de Valores de Nueva York
   algo que vos no sabes hermano te han quitado.
Cuando dicen en Wall Street los Money Managers: 
«Perdimos cinco millones en efectivo esta tarde»
  en el lenguaje de Wall Street quiere decir
que compraron acciones por valor de cinco millones.
Los secretarios de Estado pasan como aves migratorias
pero permanece la Standard Oil.
  El canadiense dijo al misquito: el comunismo es malo
  nos quita todo. 
  Y el misquito, que oía Radio Habana en misquito
  contestó: Malo para vos que tener todo
            bueno para misquito
            misquito no tener nada.
Después sería internacional dijo Sandino. 
Y Sandino decía a los campesinos:
«Algún día triunfaremos. Y si yo no lo veo
las hormiguitas llegarán a contármelo bajo la tierra».
Darío a su regreso, recibido en triunfo, había
profetizado a los jóvenes, en brindis, el buen Rubén,
un país con más glorias, «triunfo nacional y definitivo»...
 (fue en el diez, un año después, en el once, 
  vinieron los banqueros).
   Todavía tenemos la lucha: Sandino contra marinos
y ay, tantos Rubén Daríos hay en el monte
macheteando. Habitantes de ranchos en perpetua noche.
   El filósofo que se quedó lustrador.
El pintor genial entre los chivos. No sólo
no saber leer y escribir:
   tampoco pensar, querer, soñar.
¿Ves esos buses que van llenos de gente pobre? Son los dueños
ellos hicieron el edificio del Banco de América
—a la puta qué alto— ellos quién más
y los puentes, las presas. Sólo falta que lo cojan.
    Los pobres. Sobre
    todo los más pobres
    (los jodidos pendejos comemierdas).
Un vuelo de aviones de propulsión a chorro 
  mancha el azul celeste
y hermano te han marginado de su civilización, si
vos con tu zacate-limón les das —y no sabes—
la citronela para sus aviones de propulsión a chorro.
Tu madera de mora color de oro para plataforma de camiones
tu guayacán de gran dureza para hélices, poleas y —bueno—
acompáñame con la guitarra esta canción:
las cosas son importantes pero más son las personas
de pronto bajo ceibos y caobas sin descubrirlo antes
estamos en el campamento —Chozas. Con fogones,
con tinajas piedras de moler, tapescos 
  de cuero crudo, tasajos de carne salada, 
  una lamparita de carburo ante San Antonio
y calabazas con tapones de olote, un niño tierno llora
en una hamaca de cabuya con borlas de vivos colores
y se oye una vitrola, también una guitarra, y afuera
a la luz de una fogata Sandino leyendo El Quijote
  —el cuartel inaccesible como nido de quetzal—
Sandino está otra vez en el Chipote muchachos.
Ataca otra vez de noche Telpaneca.
Otra vez Pedrón anda por el Coco
o tal vez por Boaco.
Los campesinos dejan otra vez sin tapiscar el maíz
   sin aporrear los frijoles
y van con Sandino a cercar a las minas, a verguear 
   a los marinos
   pegarle fuego a la Standard Fruit.
   —La noche es oscura y con neblina y 140 sandinistas
sorprenden a los centinelas del cuartel—
   —Al atardecer los sandinistas se apuestan en un camino
por donde van a pasar los marinos—
   —Miguel Ángel Ortez surge en la noche
con su larga cabellera rubia y sus pantalones negros—
   —Rifles y machetes y 2 viejas ametralladoras Lewis
y gritos VIVA SANDINO! entre los tiros
   y PATRIA LIBRE O MORIR!
   —Se disipa la neblina, y los sandinistas han desaparecido—
   —Al oscurecer los marinos van a entrar a un bosque 
   de pinos (alcanzan a oír un bordoneo de guitarra 
   tras los pinos) y de repente te detiene 
   el retén en San Rafael del Norte:
«¿Quién vive?»
«¡Viva Nicaragua!»
«Santo y seña»
«No venda nunca a la patria».
Y otra vez Pedrón y Ortez se juntan para atacar Jinotega
Pedrón va otra vez de pueblo en pueblo diciéndoles 
   que no voten
tras un ataque los marinos oyen los adioses 
   y el trote del tropel de muías y traquidos de carretas 
   en la noche 
   y Lee ha caído herido...
   Vienen las grandes cooperativas campesinas
     ya va a empezar la campaña de alfabetización
      van a estudiar ballet los muchachos en Muy-Muy
teatro en Tecolostote, en Telpaneca. Ah la visión
de una tierra con la explotación abolida!
    Repartida la riqueza nacional todos por igual
el producto nacional bruto, toditos por igual.
Nicaragua sin Guardia Nacional, veo el nuevo día!
Una tierra sin terror. Sin tiranía dinástica. Cantá
cantá zanate clarinero.
   Ni pordioseros  ni prostitución  ni políticos.
Claro, no hay libertad mientras haya ricos
mientras haya libertad para explotar a otros, libertad
de robarle a los demás
mientras haya clases no hay libertad.
     No hemos nacido para ser peones
       ni para ser patrones
         sino para ser hermanos
          sino para ser hermanos hemos nacido.
Capitalismo / qué otra cosa que compra-venta de gente?
     Porque qué viaje es éste hermanos para dónde vamos
     con pasajes de Primera y pasajes de Tercera
tenemos el níquel esperando al hombre nuevo
     la caoba esperando al hombre nuevo
     el ganado enrazado esperando al hombre nuevo
     sólo hace falta el hombre nuevo.
       Vengan
vamos a arrancar los cercos de alambres compañeros.
Ruptura con el pasado. Es que no era nuestro este pasado!
    ...los que quieren seguir explotando la casa de putas.
Como me dijo la muchacha cubana: 
 «La Revolución es sobre todo una cuestión de amor».


  Canto Nacional (Fragmento). 

jueves, 2 de abril de 2020

Imágenes de Cuba



 Raúl González Tuñón

 Estuve en un país cuya magia subyuga.
Dulcemente nos hace sus esclavos,
incita y promueve la luz, el aire, la mañana.

Traigo de Cuba ecos victoriosos de batallas civiles
que siguieron al río de sangre del desvelo,
y visiones fugaces, pero intensas; imágenes
que en la retina hallaron la exacta coyuntura.

La fragancia, la música de un pueblo
levantado, feliz, a la altura del hombre
y el tamaño del día.

Quizás quedaron otras imágenes situadas
en el laboratorio sutil de la memoria:
aquello que después se convierte en saudade,
en un poema, en un cuadro o en un sueño.

He visto lo que hicieron; lo que hacen cantando
—es un decir— y también el futuro...
entre vagos aromas de plantas familiares
y retratos de Martí y Sarmiento y Fidel,
a través de esos rostros cautivantes
de los niños de un Círculo Escolar luminoso
líenos del sol y el aire de la Isla elegida.

Tuve tiempo de ver y tiempo de escuchar
y entrar en el paisaje y la humana geografía
para salir de allí con su expresión.

Tiempo de andar la Habana Vieja y su encanto profundo
y allá en Pinar del Río la granja colectiva,
el tabaco, la caña, las palmas en febrero.

Tiempo de amar el alba con sus tropas traslúcidas
y la sonrisa azul del crepúsculo marino.

La casa de los Pita Rodríguez, el silencio
de los antiguos patios
y el esplendor de las nuevas construcciones...

Y la luna habitual encima del bloqueo
alevoso y nocturno,
alumbrando a este pueblo alerta y fraternal
y alegre y laborioso y combativo
que avanza por el rumbo de la estrella
aplastando gusanos y despertando rosas,
en plena primavera del acontecimiento.
Y, como quiso Goethe, siempre adelante,
siempre adelante... ¡por encima de los muertos!