miércoles, 5 de febrero de 2014

Discurso de Mikoyan






   Excelentísimo señor Presidente de la República

   Señor Primer Ministro

   Señores Ministros

   Honorable Cuerpo Diplomático

   Señoras y Señores:

  Como es sabido, el verano próximo pasado tuvo lugar un intercambio entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. El Vice Presidente Nixon visitó la Unión Soviética para inaugurar la exposición norteamericana. Mi colega, el vicepresidente del Consejo de Ministros de la IURSS, camarada Koziov, viajó a Nueva York para inaugurar la exposición soviética.

 Este exposición, contando con las facilidades prestadas por el gobierno mexicano, fue repetida en la ciudad de México donde me cupo la suerte de inaugurarla. Al mismo tiempo tuve la grata oportunidad de establecer contactos y entablar conocimiento tanto con los dirigentes del gobierno mexicano como con hombres de negocios, intelectuales, gentes del pueblo, obreros y empleados. Esta exposición ha prestado allá un buen servicio a nuestra mutua comprensión, a la amistad entre los pueblos, al intercambio de nuestros valores culturales.

 En vista de los favorables resultados de la exposición soviética en México el Gobierno Revolucionario de Cuba solicitó a los representantes soviéticos que se organizara esa exposición en La Habana, lo que la Unión Soviética realiza gustosamente.

 El gobierno cubano me ha hecho el honor de invitarme como miembro del Gobierno Soviético a su apertura. Con sumo gusto cumplo la misión encargada por el Gobierno de la Unión Soviética de inaugurar esta exposición de los adelantos de la URSS en el terreno de la ciencia, la técnica y la cultura.

 Considero necesario manifestar la más cordial gratitud al Gobierno de la Republica de Cuba por la cooperación presada y también agradecer calurosamente su ayuda a todos los cubanos que con su trabajo han facilitado la preparación rápida y acertada de esta muestra.

 Esta exposición es como un trocito de nuestra patria. Para muchos de ustedes será su primera noción de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

 Esta muestra ha despertado gran interés lo mismo en Estados Unidos que en la República de México, a los que unen con Cuba lazos fraternales. Esperamos que igualmente sea bien acogida por el pueblo de Cuba.

 En ella se muestra lo que el pueblo soviético ha sido capaz de realizar… ¿Cómo explicar que nuestro país renació, se convirtió en un país progresivo, construyó una enorme industria, descubrió innumerables talentos entre la gente del pueblo, llevó adelante la ciencia y la técnica, colocó a la aldea en los rieles del desarrollo, hizo la cultura patrimonio de todo el pueblo, elevó inconmensurablemente el nivel del vida de toda la población?





 Fragmentos, Diario de la Marina, 6 de febrero de 1960. 


lunes, 3 de febrero de 2014

Discurso inaugural de la Exposición Soviética




  
  Raúl Cepero Bonilla

 La exposición Soviética de Ciencia, Técnica y Cultura que hoy inauguramos oficialmente presenta al pueblo de Cuba algunos de los admirables logros de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas.
 Casi todo lo que exhibe es nuevo para nosotros. En Cuba no se comercia con productos de la agricultura y la industria soviética, y se ignoran, por lo general, los resultados de la investigación y de la experimentación de los científicos soviéticos -excepto cuando despiertan el interés de las agencias internacionales de noticias, como las formidables realizaciones en el campo de la física nuclear y en la construcción de cohetes y vehículos espaciales- y apenas se conocen las modalidades del sistema de vida de los pueblos que forman la URSS.
 Desde luego, para el pueblo cubano no han pasado inadvertidos los grandes acontecimientos históricos de la URSS. En una oportunidad Cuba y la URSS unieron sus esfuerzos en un objetivo común: la cruenta lucha contra el totalitarismo nazifacista. La literatura y el arte de la Unión Soviética no son desconocidos para el pueblo de Cuba. En los estantes de las bibliotecas públicas y privadas aparecen obras de sus grandes pensadores, en las salas de concierto se escucha la música de sus grandes compositores, en los teatros se interpretan las obras de sus grandes dramaturgos y en los cines se exhiben las películas de sus grandes director y actores.
 La distancia geográfica es ciertamente un obstáculo al conocimiento directo de ambos pueblos. Factores políticos también han contribuido a este alejamiento secular. Pero las distancias geográficas se acortan constantemente con los adelantos de los medios de transporte y las distancias políticas que separan a los pueblos tienden a desaparecer con el respeto recíproco a sus propias determinaciones.
 Es cierto que las relaciones comerciales acercan a los pueblos pero las que Cuba ha sostenido con las URSS han sido unilaterales e indirectas. Desde 1952 la Unión Soviética es un buen mercado para el azúcar cubano. El Instituto Cubano de Estabilización del Azúcar vendió el año pasado a la Unión Soviética 300 mil toneladas de azúcar, operación que representó ingresos en divisas por las de 35 millones. La Unión Soviética ha sido un mercado importante para el azúcar cubano, no solo por el volumen y valor de las compras, sino también por la oportunidad con que se han celebrado. Los precios del azúcar en el mercado mundial cayeron en 1959 al nivel más bajo de los últimos años, pero a partir del mes de agosto empezaron  a subir no por las medidas restrictivas aplicadas por el Consejo Mundial Azucarero, sino por la venta primero de 170 toneladas y, después, de 340 toneladas que el Instituto Cubano de Estabilización del Azúcar concertó con el Gobierno de la Unión Soviética.

 Compra de azúcar

 Después de redactadas estas cuartillas y camino de este acto, recibimos un cable de alegría para el pueblo de Cuba. El gobierno de la Unión Soviética acaba de firmar el contrato por el cual compra 345 mil toneladas al precio de 2,78 la libra (embarques –febrero, 15 de mayo).
 El Gobierno Revolucionario de Cuba, país con firme tradición independentista, considera que el mejor modo de afianzar la soberanía es ampliando el ámbito de las relaciones internacionales. Hace buenas las prédicas de Martí de que no debemos vender o comprar en un solo mercado. La independencia económica se conquista con la diversificación de los mercados exteriores.
 Las naciones pequeñas también tienen el derecho de trazar su política internacional, o no son independientes. El pueblo de Cuba ha encontrado en la Revolución un modo de expresión económica, política y social propio y peculiar. No tenemos otra ubicación que la nuestra, que nos permite manifestarnos con entera libertad y autonomía en el campo internacional.
 El Gobierno Revolucionario está decidido a comprar y vender en todos los países del mundo. Ningún tratado internacional obliga a Cuba a cerrar sus puertos a los productos de un país o de un grupo de países o le impide crear mercado para sus exportaciones mediante importaciones compensatorias dirigidas. El comercio internacional es una calle de doble vía: para vender hay que comprar.
 Esta nueva política económica exterior se aplica a una coyuntura poco favorable: coincide con medidas inevitables de restricción a las importaciones, impuestas por el saqueo criminal de las reservas monetarias durante la sangrienta tiranía de Batista. Esto quiere decir que a un corto plazo el valor de las importaciones será menor, pero mayor el número de países vendedores. Esperamos que con el control de las importaciones y las compras dirigidas podamos aumentar nuestras exportaciones y a la vez multiplicar en el futuro las importaciones de equipos, maquinarias y materias primas de todas las procedencias. 



  Problema financieros

 El pueblo de Cuba, inspirado por la férrea voluntad de sus dirigentes, hará todos los sacrificios para apresurar el desarrollo económico. La Reforma Agraria es el fundamento de la industrialización y sin industrialización no se podrá asegurar el pleno empleo. Este proceso deliberado de crecimiento económico plantea un problema financiero que el Gobierno Revolucionario resolverá con la solución correcta: el aumento de las exportaciones para pagar las importaciones extraordinarias que se requieren para llevar adelante la Reforma Agraria y la industrialización. Los financiamientos exteriores se pagarán, en definitiva, con exportaciones de mercancías. Haremos en cinco años todo lo que las generaciones anteriores dejaron de hacer en 58 años de República...
 Puede ser que produzca aún mayor impresión porque la falsa propaganda difundida contra la Unión Soviética impedía que se conociera lo que realizaba la URSS. Y cuando la gente ve lo hecho sin tergiversaciones se admira. Todo esto se ha reflejado en los libros de impresiones de nuestra exposición en Estados Unidos y México, en los cuales pueden leerse tales frases: "Me parece que esto es asombroso", "Magnífico" (Estados Unidos) “Aunque no comparto sus opiniones les felicito por su progreso y su desarrollo económico e industrial", "Eres grande URSS, pero todos tus millones de habitantes y tus 22 millones de kilómetros cuadrados caben en corazón" (México) o esta otra "Estoy sinceramente entusiasmada de lo que he visto en la exposición. He venido desde el Río Bravo para ver todo esto y no en vano he recorrido dos mil kilómetros".
 Y ciertamente, al recorrer la exposición siente uno más claramente toda la grandeza del significado de la Revolución de octubre para el destino de la humanidad.
 Los soviéticos incasablemente edifican y desarrollan su Estado. En 42 años hemos recorrido un largo y difícil camino y hemos logrado no pocos éxitos.

  País poco desarrollado

 La Rusia zarista era una antigua y vasta potencia, pero era, fundamentalmente, un país agrícola muy insuficientemente desarrollado, por no decir subdesarrollado. En muchas ramas de la industria Rusia iba a la zaga de los países europeos. En su consumo percápita en vísperas de la primera guerra mundial, según señalaba Lenin, Rusia "va la par con España, uno de los países más atrasados". En aquel entonces Lenin decía que "Rusia sigue siendo, hasta lo increíble e inusitado, una país atrasado, miserable y semibárbaro, equipado 4 veces peor que Inglaterra, 5 veces peor que Alemania, 10 veces peor que Estados Unidos de instrumentos de producción modernos. La aldea rusa estaba hambrienta y desnuda, la mayor parte de la tierra pertenecía a los terratenientes. Los trabajadores de la ciudad eran explotados implacablemente, la mayoría aplastante de la población era ignorante y analfabeta, y trabajaba hasta la extenuación. Las regiones alejadas eran bárbaras y semisalvajes."
 Puede preguntarse: ¿Cómo ha sido que solo en 42 años, plazo históricamente muy breve, la Rusia un día atrasada, sofocada por la tiranía zarista, respirando a pleno pulmón los aires de la libertad, logró tales cimas en el desarrollo económico, cultural y social?
 Un país que nos compra azúcar anualmente por más de 35 millones y que ofrece un mercado potencial varias veces mayor, hace bien en mostrar al pueblo cubano los productos de su avanzada industria, las sorprendentes realizaciones de su ciencia a la tecnología y las subyugantes manifestaciones de su cultura y arte.
 Saludamos este acontecimiento, a sus organizadores, y en especial al ilustre invitado Anastas I. Mikoyan, Primer Vice Primer Ministro del Gobierno Soviético y uno de los grandes administradores de la edificación del socialismo.
  El pueblo cubano halló su camino en la Revolución y desea ser amigo de todas las naciones. La Feria Soviética de Ciencia, Técnica y Cultura contribuirá, sin duda, al estrechamiento de las relaciones de Cuba y la Unión Soviética.

 Tomado de Diario de la Marina, 6 de febrero de 1960. 
 

domingo, 2 de febrero de 2014

Ante la Exposición Soviética







  La Habana, 5 de febrero 




 Unos desconocidos lanzaron varias ráfagas de ametralladora desde un automóvil en el Prado, al mismo tiempo que, una manzana más allá, el vice-primer ministro soviético, Mikoyan, inauguraba la exposición soviética.



 Inmediatamente, la Policía acordonó la zona. El atentado parece que tenía por objeto interrumpir la inauguración oficial de la exposición, a cuyo acto también asistía Castro.


 La multitud que se encontraba ante el Palacio de Bellas Artes salió huyendo al sonar los primeros disparos a las 12:02 (hora local). Tres minutos después se escucharon numerosos tiros y dos minutos más tarde otros cuantos, pero en menor número.
 

 Pasados los primeros momentos de pánico, la muchedumbre se reorganizó y se dirigió en masa hacia el lugar donde habían cometido el atentado.
 

 Una banda militar ayudó a restablecer la tranquilidad tocando inmediatamente de oírse los primeros tiros el himno revolucionario del 26 de julio.


 La Policía detuvo la marcha de los manifestantes, pidiéndoles calma. Y disparó al aire para dispersar a los manifestantes anticomunistas, poco después que Mikoyan depositara una corona ante el monumento a José Martí.


 Los agentes han detenido a 20 manifestantes que intentaron retirar la bandera soviética colocada junto al monumento y sustituirla por una bandera cubana.



 La Policía informa que no ha habido heridos.


 Fidel Castro se trasladó inmediatamente a la plaza, con objeto de calmar a los manifestantes. 



 Mikoyan permaneció en el Palacio de Bellas Artes. 



 ABC, 6 de febrero de 1960





 Fuerte tiroteo



 En la mañana de ayer, poco después de las once, Mikoyan depositó una ofrenda floral ante la estatua de Martí en el paseo de Martí en el Parque Central, trasladándose acto seguido al Palacio de Bellas Artes para inaugurar oficialmente la Exposición Soviética instalada en Cuba por invitación del Gobierno Revolucionario. 



 Poco antes de las doce del día cerca de un centenar de estudiantes universitarios católicos se concentraron en el Parque Central portando cartelones anticomunistas y a favor de la Revolución, así como una ofrenda floral que representaba la bandera cubana para depositarla pacíficamente ante la estatua del apóstol de nuestras libertades "como desagravio de la visita del asesino Mikoyan", lo no pudieron realizar al ser agredidos por numerosos comunistas que, al mismo tiempo que atacaban a los jóvenes católicos incitaban al público y lanzaban gritos contra los estudiantes, calificándolos de batistianos, trujillistas, "rosablanqueros" y profiriéndoles otras diatribas e insultos, con el fin de presentarlos ante la opinión pública como unos vulgares contrarrevolucionarios.



 El objetivo fue logrado y la turba no sólo agredió a los estudiantes, sino que arremetió contra los periodistas extranjeros y cubanos inclusive, destrozándoles las cámaras fotográficas y agrediéndolos. En este momento la fuerza pública disparaba al aire al objeto de restablecer el orden. 



 Fotógrafos de periódicos sin excluir a los de órganos revolucionarios, tuvieron dificultades ante el frenético revolucionarismo de los comunistas del patio...





  Diario de la Marina, 6 de febrero de 1960 


sábado, 1 de febrero de 2014

Exposición soviética del Coliseum


  

 Ángel Zúñiga


 En el intercambio cultural y económico entre este país y Rusia, se anuncia para el mes de junio una gran exposición de la Unión Soviética en el Coliseum. Kruschev y sus muchachos han hecho lo posible para que el jefe ruso esté en la inauguración. Kruschev espera venir a este país para llevarse de calle todas las publicidades posibles. Unos cuantos piquetes, unas cuantas demostraciones en cada ciudad que visitará, no paliarían el efecto de la presencia espectacular del jefe soviético. En los lejanos países del Oriente indeciso e inescrutable, y ya no hablemos de aquellos que son ocupados por el comunismo, donde no pueden leer y oír otras noticias que las oficiales pasadas por la previa censura, la presencia de Kruschev en Norteamérica sería presentada como una victoria de la respetabilidad del régimen soviético. De ahí que la maniobra por celebrar la conferencia cumbre en éste país continúe, cayendo incluso en la trampa los propios interesados en evitar esa infiltración propagandística de Rusia, que halla aquí siempre ecos sospechosos. A los occidentales no se les ha ocurrido celebrar la conferencia en cualquier lugar de los países controlados por el comunismo, con la condición de recibir los mismos beneficios de una prensa libre y una publicidad sin limitaciones, que es la que espera recibir Kruschev en este país.
 Esta exposición soviética está compensada por la que celebran también en junio en Moscú los norteamericanos. Pero con una prensa controlada con los servicios de información maniatados por el Estado, la publicidad no es la misma y puede decirse que la exposición rusa en esta ciudad alcanzará, una mayor difusión por los extraordinarios medios puestos a su servicio por el mismo país al que intentan deslumbrar.

 EXALTACIÓN DE LA CIENCIA

 En los nueve departamentos que figurarán en la exposición del Coliseum neoyorquino, los soviets se dedicarán sobre todo a realizar una exaltación de los triunfos científicos, del avance tecnológico del país y del estado de su cultura. Son tres campos diversos en que, como es natural, han ido progresando por la misma razón del pasar del tiempo.
 Tampoco se ha de negar que en la cuestión científica han dado un avance considerable. Los soviets recibieron una tradición científica, como la recibieron también en los campos de la cultura, y en ésta de forma inigualable. Sólo a la inevitable señora, viuda de Roosevelt se le ocurre, como hacía el otro día, decir que ahora viven los rusos mejor que en el tiempo de los zares, perogrullada divertida si no destilara tanto veneno. De la misma manera se puede decir que vive mucho mejor ahora el norteamericano de la época de Eisenhower que el del tiempo de Wilson. Todo ello referido tan sólo al aspecto material de la cuestión, que progresa con el pasar mismo del tiempo.



 EL DISPARO DE LOS «SPUTNIKS»

 No faltarán en el Coliseum en esta exposición soviética y colocados en el altar de la ciencia los «Sputniks» con que se han llevado muchos puntos por delante en el gran encuentro. Los rusos colocarán en su exposición unos modelos impresionantes de sus «Sputniks», que giran sobre la órbita más peligrosa de la admiración del visitante neoyorquino para deslumbrar a este proletariado burgués de la gran urbe de nuestro tiempo. El mundo socialista ha volcado, al perecer, su potencia en el campo científico. Menos automóviles para cada quisque con los que ir a pasar los fines de semana a las playas y montañas, aumentando la inmensa mortalidad de las carreteras, y más posibilidades para el estudio de las ciencias, dedicando a más y más gente a esa noble tarea Los soviets saben que por ese camino los pueblos que tratan de conquistar para la doctrina marxista son más impresionables.

 LOS CAMINOS DE LA PAZ

 Una de las constantes soviéticas es la de presentarse ante el mundo como campeones de la paz. La humanidad en cada época, se deja guiar por mitos distintos. El bloque occidental emplea sin cesar las palabras democracia y libertad. Los rusos las han sustituido por la de la paz universal entre los pueblos. Casi siempre todos esos mitos son fases ilusorias de este gran sueño calderoniano de la vida. Pero como sea, no faltará en una exposición soviética esta participación pacífica del régimen. Los rusos presentarán algunas de las aplicaciones de le energía atómica con fines pacíficos. Habrá modelos de reactores de electricidad producida y el modelo de un rompehielos atómico, llamado «Lenin». Pudiéramos decir que la exposición se volcará en estos aspectos intentando glorificar, en un mundo feliz, a la Huxley. La campaña socialista para obtener los máximos rendimientos de las máquinas. Máquinas, al fin, inventadas por el hombre.

 NO FALTA TAMPOCO LA DIVERSIÓN

 Una exposición rusa no resultaría completa sin la consideración del espectáculo como propaganda.  Hace sólo unos años, una comedia o un «ballet» no se hubieran considerado nunca como caminos para demostrar nada, como no fuera la propia vigencia del arte. Ahora los norteamericanos mandan artistas a Moscú para realizar propaganda. Y los rusos nos bombardean con los suyos para demostrarnos que nada les está vedado, si no es aquella libertad de que antes hablábamos. Llegará de Moscú el coro Pyanitsky, para una serie de conciertos. Después del éxito sensacional de los «ballets», este coro mantendrá el tono ruso popular. Pero ni aquéllos ni éstos han sido nada que haya inventado el socialismo. Estaban ya en la Rusia de los zares. Y esto hay que decirlo porque si no llegará día en que parecerá que la U.R.S.S haya salido directamente del jardín del Edén sin otras conexiones históricas. Los rusos también nos enviarán el sine-panorama, una especie de cinerama, con todas las imitaciones habituales del mismo. Como esto no tiene nada que ver con el cine y tan sólo con el espectáculo de Feria no hay duda de que su presencia en la exposición soviética será de lo más adecuado. La lástima es que por razones de espacio se presentará en algunos de los cines de Broadway. Pero tampoco está del todo mal. Porque ¿acaso Broadway, a estas alturas, tiene algo que ver ya con lo que los ilusos llamaron en su día el séptimo arte?



 Nueva York, 30, 7 de la tarde. Crónica radiotelegráfica de nuestro redactor. La Vanguardia, domingo 31 de mayo de 1959.