martes, 7 de marzo de 2017

A la Sra. Luz Vallecillo, primera actriz de nuestro teatro




Con tu cómico labio divertido,
Discreta Vallecillo, el pueblo estaba
Tan lleno de ilusión que se admiraba.
Creyendo realidad lo más fingido:

En el Sí de las Niñas ha lucido
De manera tu voz con lo que hablaba,
Que parece que un Numen te inspiraba
De la viuda el acento y el gemido.

Aquel sublime artificial conato
Cuando festiva tu expresión remedia
De la niña el desdén y el ceño ingrato;

Esto acredita (y lo demás que media)
Que el autor de tu genio hizo el retrato,
O que tú le has dictado la comedia.

El Marquez Nueya


El Aviso, No 238, 7 de diciembre de 1806.