viernes, 14 de agosto de 2015

La perspectiva




 
  Mariano Cubí i Soler

 Una de las cosas que más admiré en el Escorial fue que los objetos y otras figuras representadas en muchos cuadros y pinturas al fresco, se ven del tamaño natural, por diferentes que sean las distancias respecto a su punto de vista. Sin un órgano de meditividad bien desarrollado, los autores de esas preciosidades artísticas, no les habrían podido comunicar esa admirable perspectiva.
 Un pintor inglés, Mr. Douglas, en quien se halla extraordinariamente desarrollado este órgano, según Combe, ob. cit. i, 43, dijo una vez, que desde su primera infancia se deleitaba en la perspectiva. Apenas podía andar cuando ya se divertía en medir distancias con un bastón. Mas grandecito, extasiado, miraba la distancia entre las olas y quedaba desconcertado al ver que se dilataba a medida que se aproximaban.
 Brunel, director del Túnel debajo del Támesis; Harshell, célebre astrónomo inglés; M. P. Gibson, que sobresale, como pintor, en la perspectiva, tienen todos el órgano desarrolladísimo.—
 En el Colegio Literario de S. Fernando, que en 1829 fundé en la Habana, primero que de su clase poseyó la isla de Cuba, había un alumno llamado Torices, joven de diez y seis años, que trazaba un círculo perfecto sin la ayuda de ningún instrumento, e indicaba el centro con exactitud matemática. Su meditividad era colosal, éralo también la configuración, a cuyo extraordinario desarrollo debió sus rápidos y prodigiosos adelantos en el dibujo lineal y de perspectiva.
 Lo mismo cuenta Spurzheim de un miembro de la Sociedad Frenológica de Edimburgo, a quien reconoció él la cabeza.—Bruyéres, hijastro de Spurzlieim, en su Phrénologie Pittoresque, p. 184, dice «Glande Lorrin i Poussin poseyeron el talento de la perspectiva en grado muy eminente, y sus retratos confirman la existencia de un órgano particular para esta facultad.» 


 La frenología y sus glorias…, Barcelona, 1852, p. 464.