miércoles, 25 de mayo de 2016

Nuestro uranista






  La lechera, natural de La Habana, uranista.

 Todos los caracteres somáticos de este sujeto, son mujeriegos o afeminados, la morbidez del cutis, las cejas finas, delicadas, la menor prominencia frontal, etc. Pero, los rasgos más salientes de la fisonomía del hombre no han desaparecido, la estructura mentoniana, por su prominencia, es hombruna y el desarrollo mandibular nos denuncia por completo al hombre.

 El maxilar inferior raramente se presenta robusto en la mujer, aún en las criminales es poco frecuente (Lombroso), y nunca es voluminoso; si la mandíbula de nuestro uranista fuera inherente a una mujer, sería hipertrófica, por eso su desarrollo, en nuestro fotograbado, nos revela el carácter distintivo del hombre.
                                            
  
                        
 Israel Castellanos: A través de la criminología. Atlas, La Habana. 1914. Casa Editorial Salas, Jesús del Monte 291.