Rolando Sánchez Mejías
Cuando tomaba
sopa
Le brillaban
más intensamente los ojos
Hizo o rehizo
Poemas chinos
y leyó a los griegos
Y a Guido
(Cavalcanti) y
a su amado
Propercio.
Quería versos
fuertes,
Vigorosos.
Casi
Cosas.
Sin olvidar:
Música,
destreza
y dicción.
T. S. Eliot
dijo de él:
“Il miglior
fabro”.
Robert Graves:
“Un pedante
desvergonzado”.
Ginsberg (que
lo visitó
Y pidió su bendición):
“Nos enseñó
el camino”.
Con los años
su barba gris
Se parecía y
no se parecía a las demás.
Desbarró
contra la usura
Y contra una
porción de la raza
La guerra
terminó
Y lo
encerraron en una jaula
(1.80 x 2m)
iluminada
Por un
reflector.
"No apto
para ser juzgado:
mentalmente
insano.”
En el
manicomio de San Elizabeth
Tiempo de
sobra (12 años) para escribir
Y practicar
el silencio.
("La
belleza
no es locura")
Inventario:
1 caja de
galletas
7 pañuelos
4 toallas
11 camisetas
2 pares de
pantuflas
6 pares de
medias
1 par de
zapatos
2 camisas
1 par de
calzoncillos
Y otras
menudencias
Más.
Murió a los 87
años.
Canto CXX:
Quise escribir el Paraíso
No os
mováis
Dejad hablar al viento
Ése es
el Paraíso
No hay comentarios:
Publicar un comentario