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lunes, 5 de enero de 2026

POUND



 

Rolando Sánchez Mejías 


  

Cuando tomaba sopa

Le brillaban más intensamente los ojos

 

Hizo o rehizo

Poemas chinos y leyó a los griegos

Y a Guido (Cavalcanti) y

a su amado Propercio.

 

Quería versos fuertes,

Vigorosos.

 

Casi

Cosas.

 

Sin olvidar:

Música,

destreza

    y dicción.

 

 

T. S. Eliot dijo de él:

“Il miglior

fabro”.

 

Robert Graves:

“Un pedante

desvergonzado”.

 

Ginsberg (que lo visitó

Y  pidió su bendición):

“Nos enseñó

el camino”.

 

Con los años su barba gris

Se parecía y no se parecía a las demás.

 

Desbarró contra la usura

Y contra una porción de la raza

 

La guerra terminó

Y lo encerraron en una jaula

(1.80 x 2m) iluminada

Por un reflector.

 

"No apto para ser juzgado:

          mentalmente

    insano.”

 

En el manicomio de San Elizabeth

Tiempo de sobra (12 años) para escribir

Y practicar

     el silencio.

 

("La belleza

      no es locura")

 

Inventario:

1 caja de galletas

7 pañuelos

4 toallas

11 camisetas

2 pares de pantuflas

6 pares de medias

1 par de zapatos

2 camisas

1 par de calzoncillos

Y otras menudencias

Más.

 

Murió a los 87 años.

 

Canto CXX:

Quise escribir el Paraíso

No os mováis

            Dejad hablar al viento

 

                                 Ése es el Paraíso

 


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